
Atrapadores de sueños, hace tiempo quería hablar sobre algo, pero me parecía que era un tema del que había reflexionar bastante antes de ponerme a escribir, y últimamente no tengo ni tiempo para eso (para reflexionar), a dos meses de la maldita (si, maldita) PAU, ya no disfruto ni de lo que me gusta, parece que todo se han vuelto obligaciones, hasta lo que hacía para desconectar se convierte ahora en una responsabilidad.
El caso es que hoy quiero hablaros de algo, y lo hago precisamente hoy porque es un tema que hemos hablado en clase, y que por un corto período de tiempo me lo han dejado para hacer eso que me encanta, ya sabéis, reflexionar.
Vivimos en un mundo en el que se imponen unos valores y unas metas que si se piensan con la cabeza fría es para replantearte seriamente, ¿qué es la locura?, porque con esta forma de pensar me parece a mí que aquí, al que más al que menos se le ha ido completamente la cabeza. ¿En qué momento el tener un físico el cual se consigue muchas veces dejando de comer se convirtió en un modelo? Señores les recuerdo que un modelo, es algo a seguir, por llamarlo de otra manera, un ejemplo.
Vivimos en una sociedad en la que se mira antes la foto, que la formación, en la que para representar la inserción laboral de la mujer en un libro de 2º de bachillerato aparecen tres modelos vestidas con falditas de tubo. ¿A qué estúpido se le ocurrió colocar "eso" en "ese lugar"? Teniendo en cuenta que eso lo ven chicos y chicas adolescentes que están justo en esa edad en la que todo afecta más y en la que se buscan más que nunca esos canones, pero que más da, están "muy buenas" y quedaban bien para adornar vuestro librito de texto. Siento si soy demasiado directa, pero es que hay temas que sinceramente me tocan la moral.
Cada día se descubren numerosos casos de bulimia y anorexia a nuestro alrededor. Son personas que en su mayoría son muy auto exigentes y si, también se exigen el estar extremadamente delgadas y en parte es porque en esta sociedad se vende que la perfección incluye la delgadez. Se prefiere una cara bonita y amargada que una sonrisa de dientes torcidos.
Es muy fácil acusar a estas personas, y decir que no las entendemos, pero hay que pararse a pensar en lo que están pasando, ¿hasta qué punto pueden llegar sus obsesiones y complejos como para dejar de comer?, y en el momento que aceptan tener la enfermedad, ¿cómo soportar el conflicto personal entre saber que si no comes te vas a morir pero eres incapaz de hacerlo?
Diseñadores, tiendas de ropa, publicistas y gente en general que critica a los demás sin ninguna razón; haced un favor al mundo y PENSAD.





