
Atrapadores de sueños, me he dado cuenta de que soy una gran estúpida, si, tengo que reconocerlo. Tengo una manía increíble de perder el tiempo con quien no lo merece. Y en ese tiempo me he olvidado sin darme cuenta de dedicarlo a quien realmente lo necesita y quien realmente lo merece. Como ya dije en una entrada anterior me cuesta mucho decir lo que siento, por eso me es más fácil decirlo por aquí.
Primero a mis indispensables, deciros que siento haber estado tan despistada, que a veces estoy como en otro mundo y no me entero de las cosas. Lo siento de verdad, siento no haber estado ahí como debería, siento dar importancia y aburriros con cosas que no la tenían y no haberos escuchado lo suficiente.
La gente dice que me asusto con mucha facilidad y sin duda alguna es porque siempre estoy con la cabeza en otra parte. El otro día alguien me dijo que intentara concentrarme en los pasos que daba, es decir, que pensara en el presente apartando a un lado mis recuerdos y evitando imaginar lo que iba a pasar; pero me es imposible, al tercer paso ya estoy en mi mundo otra vez y me he cansado de ser así. Mucho querer ayudar al mundo y no me he dado cuenta de que había gente muy cerca de mí que me necesitaba, y es por culpa de este despiste y esta desconexión. Quizá sea una consecuencia de mi necesidad de crearme una barrera, me quise proteger tanto de la gente que pensaba que me podía hacer daño, que me aislé hasta de los que estaban ahí tendiéndome su mano.
Lo siento de verdad y gracias. Ahora me he propuesto una cosa más, voy a cuidaros mucho, entre otras cosas porque ya me habéis cuidado vosotros durante mucho tiempo
sé que puedes sentir las plantas de tus pies durante mucho tiempo más ;)
ResponderEliminar