
Atrapadores de sueños, huele, huele muy fuerte a verano a esa etapa de escape, que necesito ya. Harta de presiones, de historias, de malos royos, de ver cosas que no me gustan y tenerme que callar, de estas hormonas que no me dejan pensar con claridad, del hoy te quiero y mañana te odio...
Dicen que escapar es cosa de cobardes, pero por favor quiero un billete en el primer vuelo a Tombuctú, no aguanto ni un examen más, ni una palabra más alta que la otra más y el no poder gritar que hay ciertas cosas que me duelen, que estoy cansada de ir de diplomática y de auto convencerme de que lo que pienso no tienen sentido, lo siento soy así.
Atrapadores de sueños no hagáis lo que yo y cuando algo os moleste decidlo porque como dice mi madre más vale ponerse una vez colorao que ciento amarillo.
