jueves, 17 de mayo de 2012

¿Por qué el camino?

Lo necesitaba, lo necesitaba de verdad. Pensé este será el camino de tomar decisiones, el camino de pensar en lo que voy a hacer. Pero no, no tomé ni una sola decisión, volví con las mismas dudas que tenía, sin embargo, fue el camino de pensar, pero en todo en general. Y es que nunca había vivido una metáfora más real de la vida. Mis pies me llevaban a través de él, mi mochila era todo aquello que cargas sobre la espalda, y llega un momento en el que te das cuenta de que hay cosas que no necesitas y decides desprenderte de ellas. Y las ampollas, las ampollas era el claro reflejo del dolor que a veces tienes que sufrir, en la vida hay de eso, aunque muchas veces no lo quiera admitir. La única diferencia con la vida real, es que en esta no te encuentras señales que te marcan el camino, en la vida las decisiones las tiene que tomar uno mismo, aunque eso si como el camino la vida en compañía se hace mucho más amena.
Pero de lo que más me he dado cuenta, es de las cosas innecesarias a las que nos atamos a lo largo de nuestra vida, y es que esta semana he sobrevivido a base de poco dinero, una mochila y mis pies. No se necesita nada más, y sin embargo, he vivido completamente feliz, he reído como hacía tiempo que no reía, he llegado más allá de mis límites. He visto que la ilusión, la templanza y el amor todavía existen. He visto la despreocupación, la necesidad de escapar, corazones rotos, y otros unidos tras años y años. He comprendido que en el fondo todos somos iguales, he hablado sobre la Unión Europea con alemanes, de España con catalanes y del 15M con policías. 
A pesar del cansancio, de las ampollas, de las lágrimas, del no puedo pero aquí sigo, me quedo con la felicidad y la paz que he sentido. Camiño, llegaste en el momento justo.

viernes, 27 de abril de 2012

¿Por qué no a una memoria histórica?



Un tema escabroso donde los haya, la gente evita comentar, parece que con la Transición nos obligamos a olvidar. Pero no, algunos no olvidamos, basta ya de decir que en ambos bandos murió gente, eso está claro, la diferencia es que la gente que murió en un bando está bien enterrada y la que murió en el otro está en fosas comunes o cunetas. Ante todo decir, y aunque suene algo incorrecto, que no todos eran iguales, había una República y un Gobierno que había sido elegido democráticamente y a unos señores eso no les pareció bien y decidieron empezar la Guerra más dolorosa que ha vivido nuestro país. Empezando por ahí y acabando porque aún peor que la Guerra fue la Posguerra, los asesinatos, torturas y vejaciones se cometieron a mansalva, ¿era necesario tanto dolor? No, no lo era, pero aún hoy hay quien lo defiende. La sangre sigue corriendo en la tapia del cementerio de la Almudena. Y yo no sé si lo más duro eran las torturas o era peor el tener que callar lo que pensabas, el ser juzgado por tener unas ideas determinadas, levantar el brazo en alto y alabar a un caudillo que estaba provocando tu muerte y la de tus seres queridos. Y ante esto, quiero dar otro apunte, algo que siempre me dijo mi madre, Franco no estaba en cada pueblo, en cada rincón diciendo "mate a ese rojo", hubo muchos que le apoyaron, que cometieron esas atrocidades. Y lo que más me duele es que vivimos en un país que intenta que olvidemos a base de "cállate la boca y no te metas". ¿Cómo es posible que se venere a un ministro de esta dictadura, y no se permita a gente inocente que pueda encontrar a los seres queridos que perdió en la época más amarga y triste de la historia de España hoy en día? ¿Cómo es posible? Las heridas mal curadas dejan cicatrices, y las cicatrices son para toda la vida.

domingo, 15 de abril de 2012

¿Por qué levantarse?


A veces las cosas decepcionan, no es lo que esperabas, y te dan ganas de tirar la toalla. Cuando luchas a viento y marea por defender algo en lo que crees y cuando de verdad lo conoces y te das cuenta de que en parte tenían algo de razón, tu ánimo decae un poco.
Pero yo soy una atrapadora se sueños, que hace tiempo se prohibió dejarse ganar, tirar la toalla, o decir algo así como "no puedo".
Es cierto, la carrera de periodismo decepciona, es la sensación de que lo que te están enseñando no es ni lo que tú quieres aprender, ni lo que te va a servir en el futuro. Es cierto, que hay asignaturas que me apasionan, profesores que se vuelcan; pero otras son insoportables con profesores que intentan que no pienses, que pretenden que seas un máquina de reproducir palabras.
Este blog, es el ejemplo en miniatura de mi sueño, no estoy acostumbrada al fracaso, y aunque últimamente siento que en algún aspecto he fracasado, nadie va a conseguir que tire la toalla. Porque yo un día me propuse cambiar el mundo, y porque no va a ser una quimera. He trabajado mucho durante mucho tiempo, y nadie, con sus palabras vacías me va a hacer que cambie de opinión. Voy a hacer todo lo que esté en mi mano, me adaptaré a las adversidades, me volveré un camaleón si hace falta, pero no me van a robar ni mi voluntad de soñar ni mi libertad de pensar.
Quizá simplemente, necesitaba pasarme por aquí, escribir, y recordar por qué elegí lo que elegí.
Enseñadnos a aprender, a decir, a hablar, a reflexionar, a ser críticos, a mirar el mundo desde todas las perspectivas, incluso a pensar. Pero no nos enseñéis que tenemos que aprender, o decir, o hablar, o sobre que tenemos que reflexionar, o lo que tenemos que criticar, o desde que perspectiva tenemos que mirar, ni que tenemos que pensar. El mundo está en nuestras manos, ahora nosotros estamos construyendo lo que será el mañana. No nos volváis marionetas manejables, porque las marionetas no pueden ofrecer mejoras.
No metan a 130 alumnos en una clase que se supone que sigue un plan Bolonia, si el presupuesto no da, no hagan plan Bolonia, porque entonces nada de esto tiene sentido.
Ahora me despediré con una frase algo típica pero que viene muy a cuento: "caerse está permitido, levantarse es obligatorio".

domingo, 26 de febrero de 2012

¿Por qué? Sí, simplemente, ¿por qué?


Frustración. Decepción. Ira. Enfado. Desconfianza. Tristeza. Rabia. Y lo peor de todo... MIEDO.
Sí, tengo miedo, miedo al ver en lo que nos estamos convirtiendo, o quizá en lo que ya eramos pero no veíamos. Yo era de las que confiaba ciegamente en el sistema, siempre he pensado que tiene numerosos errores, pero como yo, la mayoría de las personas creíamos en él. Lo llaman legitimad, algo que no se debe confundir con legalidad. La legalidad es lo que dice la ley, la legitimidad es el poder que le otorgan los individuos a algo a través de su confianza. Por ejemplo, que los policías se liaran a palos con los estudiantes de Valencia el otro día, aunque cueste creerlo, es legal, pero en ningún caso es legítimo. No sé si se dan cuenta de la gravedad del asunto, y es que hay una cosa básica que no pueda faltar en una sociedad (y ya esto a nivel personal), creo que ante todo, antes de cualquier otra cosa, los ciudadanos tenemos derecho a la educación. La educación nos hace libres, nos hace avanzar, nos abre el futuro.
No me gusta ser demasiado partidista, pero me han tocado las narices, y me voy a posicionar. Sí, me voy a dirigir a este nuestro querido gobierno, a este gobierno comparable a Eduardo Manostijeras, recortad lo que queráis, pero sed un poquito inteligentes y no recortéis en educación, eso es pan para hoy y hambre para mañana. No sé si lo vuestro es falta de inteligencia o una terrible maldad. Sinceramente prefiero pensar que son estúpidos y que no se han parado a meditar sobre la gravedad de sus actos, una sociedad sin educación es una sociedad sin futuro. Y digo esto, porque prefiero pensar que lo de recortar en educación es una mezcla de medida desesperada y estupidez y no de querer volver estúpida a su población. Ya se sabe, una población ignorante, es igual a una población manipulable. Y quiero seguir pensando bien de ustedes, y que cuando mandaron a los antidisturbios a dar palos a los estudiantes, quiero pensar que fue un tremendo error, una equivocación, aunque me está costando pensar bien, pues todavía no veo la razón de su acción.
Nos dicen que la cosa está muy mal, y entonces todo vale, pero a mi no, a mi todo no me vale. No me hagáis reformas para que todos tengamos trabajo, si van a ser precarios. No me vendáis la moto de medidas necesarias, y acabéis de un plumazo con todos los derechos por los que se ha trabajado durante tantos años. Y nosotros, los ciudadanos, no nos conformemos, no nos creamos que no hay otra, siempre hay otra.
Esta reforma va a crear puestos de trabajo, no lo dudo, (a largo plazo eso sí), pero miremos en qué condiciones, qué salarios, qué vida. Digamos que la reforma se podría resumir en esta frase: "tengo dos noticias, una buena y otra mala; la buena, hay comida para todos; la mala, hay mierda para comer".
Sinceramente, espero de ustedes, miembros del gobierno, que la razón de tanta insensatez sea la estupidez (soy consciente de la gravedad de lo que estoy diciendo) y no la razón que realmente pienso.

martes, 14 de febrero de 2012

¿Por qué San Valentín?


Desde siempre me he mostrado en contra del día de San Valentín,y aunque el otro día hablando con un amigo sobre este tema me puse un poco dramática y dije que esto de celebrar San Valentín no es más que un producto del capitalismo que nos trae tradiciones que no son nuestras para que consumamos, una vez más, productos que no necesitamos (igual que Papa Noel, al cual sigo como la que más). Vale (a todo esto mi hermana me acaba de traer una flor por San Valentín y yo aquí de detractora), a lo que iba, que aunque me saliera la vena progre en ese momento, no es tanto por eso si no porque como ya dije en una entrada anterior no me gustaron nunca "los días mundiales de", y creo que no hay nada más "antirromántico" que ponerle una fecha al amor. Si, es un poco lo típico que dicen, que se debe celebrar todos los días, pues algo así es lo que pienso yo. Tenemos la costumbre de decir las cosas en momentos muy puntuales y aunque no soy la más indicada para decirlo, (porque decir lo que siento siempre me ha costado un mundo) no deberíamos necesitar un día concreto para ello. Por eso creo que San Valentín es un error, por esa necesidad del ser humano de ponerle etiquetas a todo, y sobre todo porque en este día tan especial, generalmente se concibe que si estas enamorado, tienes que regalar algo material, cuando el amor es una de las cosas mas inmateriales que existen.
Me ocurre lo mismo con el matrimonio, aquí seguro que tengo a mucha gente en contra, pero soy de esas personas que no creen en el matrimonio. Y no, no es por la excusa que normalmente pongo de que estar toda la vida con la misma persona me parece un atraso (que en gran parte también lo pienso), pero es sobre todo por el simple hecho de hacer un contrato de algo imposible. Si tú amas a alguien no necesitas nada más, en realidad creo que es por esa manía que tenemos todos de acumular cosas, de esta manera acumulamos personas, le decimos al mundo "eh, que es mio". ¿Hay algo más contrario al amor que un contrato? Igual un día me toca tragarme mis propias palabras, pero por ahora, que sigo siendo una idealista y en el fondo una romántica, creo que el día que ame a alguien de verdad no necesitaré decírselo al mundo, me bastará con que él lo sepa.

domingo, 5 de febrero de 2012

¿Por qué tanta sin razón?


Aristóteles definió al Hombre (y con Hombre se refiere a la especie humana en su totalidad) como animal racional, generalizar generalmente es un error y creo que hasta el mismísimo Aristóteles lo cometió en su afirmación, ya que sí, es cierto que el ser humano en el fondo es un animal, pero el apelativo de racional no creo que se pueda atribuir a todos los humanos, sino, mirad un poco a vuestro alrededor.
Con esto me refiero a esas personas que juzgan a los demás por su color de piel, su sexo, su tendencia sexual, etc. En numerosas discotecas no dejan entrar a personas por ser negras, las mujeres siguen cobrando menos por los mismos trabajos, personas homosexuales son discriminadas por el simple hecho de acostarse con quien los demás piensan que no deberían acostarse. Y es por este tipo de cosas por las que creo que el ser humano no es tan razonable como queremos creer, por decir y pensar tantas estupideces sin sentido. Este tipo de personas, las que piensan y dicen este tipo de cosas, son también aquellas que no dudan, si no que afirman, por la sencilla razón de que para hacerse una pregunta, para saber si lo que digo está bien o mal hay que pararse a razonar. Mi madre siempre me ha repetido una frase que alguna vez he escrito en este blog: "la ignorancia es muy atrevida". Por supuesto que lo es, solo hay que escuchar un poco a esos individuos que vomitan su ignorancia sobre los demás, sin recapacitar, pensando que están en posesión de la verdad, mientras los demás tenemos que soportar el sonido de esas palabras vacías y grises que hacen del mundo un lugar peor para vivir y que en mí provocan vergüenza de pertenecer a esta especie, la de los animales "racionales".
Con esto no quiero decir que yo este en posesión de la verdad, ni mucho menos, pero creo que hay que replantearse las cosas, que no todo es blanco o negro, que existe el gris. Si yo tuviera que redefinir la afirmación de Aristóteles, esa afirmación que quiso dar para diferenciar al ser humano del resto de seres, diría algo así como que el Hombre es un animal juzgador. Igual yo también caigo en una generalización, pero creo que hay un mayor número de personas que juzgan a el número de personas que razonan. Digo esto porque para mi la razón es algo así como la realidad, una descripción de la verdad y el juicio por el contrario es la descripción personal de la realidad y en eso sí, en eso todos somos unos expertos.

domingo, 22 de enero de 2012

¿Por qué lo diferente?


Siempre quise ser diferente, nunca me gustó nadar al compás de la corriente, nunca quise ser una más. Era esa necesidad de tener un nombre y unos apellidos y no ser una cara más que pasa entre la gente, y que pasados unos minutos olvidas. Pero hay que aceptarlo y es que no soy diferente, nado al compás de la corriente, soy una más.
Cuando vives en un círculo pequeño, puedes pensar que en gran medida eres importante para los demás, pero un día sales de ese círculo y te das cuenta de que en el mundo real eres un pececillo más, una persona de esas que la marabunta empuja, una de esas personas que aunque no lleva prisa al bajarse del tren corre, por el simple hecho de que los demás lo hacen. Y todas esas personas que corren a tu lado no se fijan si tienes un día bueno o malo, si estas triste o feliz, pero no seamos egocéntricos; yo tampoco sé si esas personas están pasando por el peor día de su vida o no. A lo que quiero llegar con todo esto, es que en el fondo aunque quiera ser diferente, y en algunos aspectos de mi vida así sea, en general todos vamos a una, empujados por esa corriente, nos dicen lo que debemos hacer y lo hacemos, nos dicen lo que debemos vestir y lo vestimos, nos dicen a quien tenemos que querer y hasta como debemos hablar y nosotros como borregos aceptamos. La única diferencia entre ellos y algunos de nosotros es que nos planteamos esta situación, nos preguntamos, ¿y si...?, pero llevamos demasiada prisa para pararnos a contestar, así que seguimos lo establecido, que al final es lo que nos hace la vida mucho más sencilla.
Por eso sé que no soy diferente, que no soy tan especial ni tan brillante como me creía. Sin embargo, algunos, aquellos que nos preguntamos, ¿y si...? vamos un paso por delante, si, no somos diferentes, pero cuando te empiezas a plantear las cosas ya estas un poco más cerca de serlo. En realidad lo que creo es que en el fondo todos somos iguales y todos somos diferentes, todos seguimos lo establecido en algún aspecto de nuestra vida, y todos somos llamados "raritos" en algún otro.
¿Es correcto saltarse lo establecido? ¿Es correcto no querer ser uno más? ¿Es correcto querer ser diferente? Sinceramente no lo sé, pero si sé que no quiero que me digan en todo momento lo que debo o no debo hacer (y no hablo de mis padres), si no de una sociedad que nos empuja al precipicio para que caigamos pero que nos tapa los ojos para que no nos demos cuenta.