domingo, 13 de febrero de 2011

¿Por qué hacer daño gratuitamente?


Sabéis atrapadores de sueños, hay algo que no soporto en esta vida, y sin duda alguna es la gente que busca hacer daño a los demás sin ningún motivo.
Muchas veces nos fijamos en las grandes atrocidades que se han cometido en la historia de la humanidad pero no nos paramos a mirar lo que tenemos alrededor. Es esa clase de personas que disfruta metiéndose con los demás, empujando hacía abajo a los que tiene alrededor para sobresalir. Más que rabia, este tipo de gente me da pena, ya que no tienen ningún tipo de personalidad, que tan pronto van de progres, como de pijos, como de nazis, como de comunistas o hippies; simplemente siguiendo a los demás, a "su gente". O directamente encabezando unos ideales en los que ni si quiera creen, escondiendo bajo ese escudo de niño malo a un niñato acomplejado, incapaz de enfrentarse a la vida, incapaz de quererse, incapaz de ser él mismo por miedo a lo que opinen los demás.
Y en ese camino por el que andan les da igual a quien se llevan por delante, les importa cero el daño que puedan causar, porque insultando a los demás se creen intocables, aunque luego vayan llorando a mamá, aunque lo que hacen con su grupito no se atreverían en la vida a hacerlo cuando están solos.
He visto a piedras por la calle con más personalidad que la vuestra, y en el fondo estáis muy SOLOS, y lo sabéis y lo peor de todo es que cuando tengáis un problema esos "amigotes" no van a estar ahí para levantaros; pero da igual porque seguís apartando de vuestro lado a las personas que os quieren ayudar. Os pensáis que sabéis de todo, que los que son diferentes a vosotros no valen, pero es que la ignorancia es tan osada...
Atrapadores de sueños, desde hace mucho tiempo me propuse cambiar este mundo, pero hace muy poco que me dí cuenta que no hace falta que me vaya muy lejos, que ese tipo de gente que necesitan que les digas dos cosas bien dichas están más cerca de lo que me pensaba.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Por qué renunciar al amor?


¡Hola atrapadores de sueños! Hace tiempo decidí huir del amor, no para siempre, pero si durante un tiempo, el suficientemente largo para hacer todo aquello que quiero hacer y que creo que en ese estado de atontamiento y despiste llamado amor no podría conseguirlo. Decidí centrarme en mis estudios ya que es un año duro y no quiero renunciar a muchas otras cosas que son imprescindibles en mi vida y que me dejan el tiempo justo para sacar unas buenas notas, así que eso del amor no cabe en mis planes.
Dicen que no se puede elegir el momento, que eso llega sin avisar pero para mí o en mi opinión si que se puede evitar, cuando empiezo a ver que la cosa me afecta demasiado salgo por la otra puerta, algunos me tachan de fría, no creo que sea así, simplemente soy práctica. Quizá es por eso mismo, porque no soy nada fría y las cosas me suelen afectar demasiado, es por lo que no quiero estropear algo que puede marcar mi vida por un enamoramiento adolescente.
Pensé que esto era algo que había decidido yo sola porque quizá soy demasiado racional pero no, hace poco me leí el Fedón escrito por Platón en el que relata los momentos previos a la muerte de Sócrates y como éste les aconseja a sus discípulos y amigos que se alejen de las necesidades del cuerpo para cultivar su alma y así alcanzar el saber. Es cierto que una vida de contemplación del alma puede ser muy aburrida, pero si que es cierto que la mayoría de las veces nos dejamos llevar por las pasiones y sentimiento sin pararnos a reflexionar, a pensar, a saber quienes somos en realidad. Pues este año es ese, el de dedicarme a conocerme, el de buscar respuestas, el de saber quien soy, el de preparar mi futuro y para ello necesito alejarme de todas esas cosas que me despisten; aunque conociéndome un poquito suena todo tan utópico, teniendo en cuenta que soy una persona que actúa por impulsos, que cuando quiero algo voy a por ello, que cuando algo me gusta de verdad nadie me para; quizá sea el momento de reposar, de pensar con la cabeza fría.
También hace poco comencé a leerme un libro de Erich Fromm, un psicoanalista del siglo pasado, quien en su libro El arte de amar (el cual no es un manual para conquistar a la persona de tus sueños ni mucho menos) describe el amor como una necesidad del hombre para no sentirse sólo, una respuesta a la propia existencia humana que busca a su vez la individualidad, pero rechaza la separatidad. A lo mejor es un concepto un tanto complejo pero si es cierto que muchas veces buscamos el amor, buscando en realidad la sensación de compañía, de no sentirnos solos. También cuenta que las personas al sentirnos enamoradas tendemos a sentirnos más cómodos en la sociedad y ese estado de "atontamiento" hace que las personas se vuelvan más conformistas y no se enfrenten a esa sociedad, por eso el ideal de pareja estable, trabajo, casa y niños.
¿Y si en realidad el amor no es más que un conjunto de sustancias químicas y hormonas junto a una sociedad que nos indica que eso es "lo que vale"? ¿Y si el amor no fuera tan necesario y en realidad las cosas funcionarían mejor si no nos dejáramos llevar por él? ¿O por el contrario es el complemento perfecto para convertirnos en personas plenas? Para mí que aunque soy un poco de letras me gusta ponerle nota a todo, digamos que mi vida sin estar enamorada es un 8, estando enamorada y siendo correspondida un 10, estando enamorada y sin ser correspondida un -100, ¿merece la pena correr el riesgo?, pues en el fondo creo que sí, pero no en este momento.

domingo, 23 de enero de 2011

¿Por qué disfruto tanto?


Atrapadores de sueños! Ayer fue un día de esos grandes, de los que dices esto, todo esto que llaman vida merece la pena. Me subí encima de ese escenario e hice lo que más me gusta: TEATRO. Los nervíos, la tensión, el trabajo mereció la pena cuando al salir estaba toda esa gente que me aprecia para darme un aplauso. Y en esos momentos es cuando te das cuenta de que tienes que luchar, que tienes que ir a por todas, cuando quieres algo de verdad no vale tirar la toalla. Convertirte en alguien que no eres, sacar todo lo que llevas dentro para sentirte como una dulce doña Inés, un personaje que me parece tan lejano y sin embargo en el fondo tan real en mi propia vida es simplemente mágico. Y después cuando bajas eres otra vez tú, con distintos objetivos a los de doña Inés, con distintos miedos y con distintas alegrías, pero un pedacito de esa niña inocente se queda en tí, ¿quién no ha tenido la duda entre el deber y el querer?
Una amiga después de verme me preguntó: ¿y entonces qué, teatro o periodismo?, y yo dije ¡teatro!, y sin embargo ahora estoy escribiendo aquí todo lo que paso ayer por el simple hecho de que lo necesito, así que ahora si que lo tengo claro, voy hacerlo todo. ¿Qué es complicado? si, pero nadie dijo que la vida fuera fácil, y a mí cuanto más difícil sea algo más me gusta. Llamadme complicada pero sinceramente lo hecho y lo fácil es tan aburrido...
A todos mis compis de teatro... SOMOS UNA PIÑA!, y a todos los que vinieron a verme... MIL GRACIAS!

lunes, 27 de diciembre de 2010

¿Por qué un repaso?


Queridos atrapasueños, nos encontramos en la recta final, si, en la recta final de una década, hoy es el último lunes del año. Cada año me pongo a repasar las vivencias de esos 365 días que han pasado, pero en el 2010 toca hacer un repaso aún más grande. Empecé esta década (aunque en realidad esta década acabó en el 2009 me parece mejor hacer el balance al final del 2010) con 7 años por lo que la mayoría de mis recuerdos comienzan también con ella. En sus inicios pensábamos que se acabaría el mundo por eso de que también empezaba un milenio y aquí seguimos diez años después, años antes pensé que para el 2000 habría coches voladores pero por ahora no he visto ninguno (aunque creo que están en tránsito).
En esta década han ocurrido numerosos sucesos que pasarán a la historia, algunos que sería mejor no recordar como los atentados del 11-S o el 11-M, el prestige,la guerra de Iraq, catástrofes naturales, fallecimiento de importantes figuras, la gripe A, una grave crisis económica, pero otros que son para enmarcar (aunque más por sus significado que por sus consecuencias reales) como el desciframiento del genoma humano, numerosos avances tecnológicos, elección de un presidente negro en EE.UU., vicepresidencia de una mujer en España, España ganó la eurocopa y el mundial, numerosos triunfos deportivos... Muchísimas cosas, que con el paso del tiempo podré contar a los más pequeños y decir aquello de "yo eso lo viví".
Señores yo me manifesté contra los atentados del 11-M, yo sufrí la gripe A (que la verdad no fue para tanto), yo vi ganar la elecciones a Obama y vi ganar el mundial de fútbol a mi país. A nivel personal cada uno contaremos una versión diferente de todo esto pero da igual, me lo cuente quien me lo quiera contar, siempre tendré mi propia versión de los hechos.
Esta década me ha traído muchísimas cosas: nuevas personas que han llenado mi vida, algun que otro primito, amigos de esos que creo serán para siempre, experiencias que le dieron una vuelta a todo lo vivido, nuevas sensaciones, cosas que he aprendido... también he tenido experiencias desagradables que seguramente me marcarán para siempre, esta década se ha llevado a otras personas muy importantes que dejaron un hueco muy grande en mi corazón pero que tienen que saber que estén donde estén nunca les voy a olvidar.
Lo más curioso de todo es que cuando empecé esta década y jugaba con mis amigos a eso de "papás y mamás" siempre me pedía la hermana mayor, experimentada y rebelde de 17 años y ahora que los tengo me doy cuenta que con 17 años ni eres mayor, ni experimentada, ni en mi caso creo que demasiado rebelde. Me quedan todavía muchísimas cosas por saber, por vivir, por experimentar, por madurar... Y aunque las cosas malas también han estado en está década, no tengo derecho a quejarme porque sinceramente han sido 10 años maravillosos y espero que los próximos sean aún mejores si se puede pedir y si sigo escribiendo este blog os los seguiré contando. Feliz año atrapadores de sueños.

martes, 14 de diciembre de 2010

¿Por qué juzgamos?


Queridos atrapasueños, hoy debo entonar un mea culpa, si, sé que seguramente sea la primera en juzgar a los demás sin conocerlos o más bien en juzgar los actos de aquellos que conozco sin saber el porqué de su actuación. Siento si algún día fui demasiado sincera y dije todo aquello que pensaba haciendo daño, pero siento aún más el haber juzgado unos hechos, los cuales no sabía ni porque se habían hecho.
Y ahora me toca quejarme a mí, no me juzguéis, no sabéis nada de mí, no sabéis ni porque, no me recordéis aquello que no quiero recordar, no me preguntéis, porque no quiero contestar. Que levante la mano el que no se haya equivocado, que levante la mano el que no piense que hizo algo mal. Por supuesto que cometo errores, muchos, pero soy persona y como tal tengo todo el derecho a hacerlo. No me vayáis ahora de santurrones y pongáis cara de no haber roto un plato en vuestra vida, porque siempre se juzga peor a las personas que normalmente "actuamos de forma correcta" y todo el mundo te mira con cara de... ¿pero tú has hecho tal?, y los que lo hacen cada día se pueden sentir muy orgullosos y nadie les pregunta porque es normal que lo hagan. Creo que en todas las decisiones que tome en mi vida, no hice daño a nadie, seguramente la peor parada en ciertas situaciones fui yo misma. Pero sabéis, no me arrepiento de nada de lo que he hecho , porque para bien o para mal, en su momento tuvieron una razón para ser así, y si la elección fue incorrecta me sirvió para aprenderlo, así que no, no os atreváis a señalarme con vuestro dedo, porque no, porque aquí soy de las que menos tiene que callar. Atrapadores de sueños no juzguéis a los demás porque todos tenemos mil razones para actuar de cierta manera en ciertas situaciones pero menos aún permitáis que os juzguen. Tienes el derecho a hacer lo que te de la gana y por la razón por la que te de la gana, eso sí, siempre que no hagas daño a nadie.

viernes, 10 de diciembre de 2010

¿Por qué no tenerlo ya?


Hola atrapadores de sueños, estoy harta de algo, de algo que creo que nos pasa a todos y seguramente muy a menudo. Nos pasamos la vida deseando cosas, esperando que lleguen días señalados, momentos en los que realizar aquello que de verdad nos apetece y me da realmente rabia no poder convertir esos momentos especiales en algo normal en nuestras vidas.
Me gustaría gritar a los cuatro vientos todo lo que deseo hacer, lo que me gusta hacer y... HACERLO.
Estoy harta de guardar la compostura, las buenas maneras, de preocuparme por lo que piensen los demás, de vivir en mis ensoñaciones porque son mucho más divertidas que las rutinas de cada día.
Que se sepa sólo tenemos una vida, que según los más mayores pasa muy deprisa y ya se sabe que como dice el refrán "más sabe el diablo por viejo que por diablo" y quiero aprovecharla, no quiero perder ni un segundo de mi tiempo en hacer cosas que no me agraden, en dudar, en no luchar por lo que quiero, en perder el tiempo en cosas que no merecen la pena y en personas que no me interesan. Quiero saltar, bailar, enamorarme, chillar, hacer teatro, cantar como una posesa (aunque termine con el oído de más de uno), en definitiva quiero se feliz y parar de darle mil vueltas a todo, a cada pequeño detalle, a cada paso que doy por miedo a tropezar, porque si me caigo me levanto.
Porque me siento diferente, siento que tengo mucho que mostrar, y muy poco tiempo para hacerlo, así que se acabó el esperar aquí sentada... ha llegado el momento de actuar.

viernes, 3 de diciembre de 2010

¿Por qué las dudas?


Siempre fui una persona de esas que tienen las cosas claras, que saben lo que quieren, de las que la gente se asombra al oír hablar porque con 8 años ya saben lo que van hacer el resto de su vida. Pero cuando toca elegir de verdad, cuando te acercas al momento y todo eso que tenías tan claro se desbarata y dices y ¿si no es esto lo que quiero?, entonces es cuando te desmoronas.
Me siento como un pez fuera del agua, por el simple hecho de no tener todo bajo control. Quizá simplemente me he convertido en una persona normal, porque lo más lógico es que con 17 años no tengas ni idea de lo que quieres hacer, que te entren dudas, que no estés seguro de nada. Y quizá me cuesta más luchar por una nota, por algo que no sé si realmente quiero.
Hay algo que si que sé desde siempre, algo que quiero hacer de verdad, pero suena tan utópico, que ni si quiera sé por donde empezar, ni como hacerlo.
Siempre me persiguen las opiniones de los demás esas que te dicen "es que de eso no se come", sabéis que... que me da igual, que lo quiero más que a nada y que lo voy a conseguir porque sé que soy capaz de ello y porque si otras personas lo han conseguido, ¿por qué yo no?, porque no me da la gana tirar la toalla antes de tiempo, porque por algo escribo un blog que se llama atrapasueños y porque mis mejores momentos los vivo los sábados por la mañana...
Esos momentos que hacen que todo merezca la pena y que me hacen feliz, pero no un poquito si no feliz de verdad.
Y como dijo Arthur Miller: "El teatro es tan infinitamente fascinante, porque es muy accidental, tanto como la vida."