jueves, 16 de mayo de 2013

¿Por qué acabar con las cosas buenas?

No recuerdo cuando empezó esta tradición, no podría poner una fecha, lo que si recuerdo es que cada domingo, desde hace mucho tiempo cuando mi padre trae el periódico yo voy directamente a abrir El país semanal, y en sus primeras hojas ahí está PERDONEN QUE NO ME LEVANTE por Maruja Torres. En el primer año de carrera, una profesora nos hizo poner por escrito quien era nuestro periodista de referencia, y allí estuvo ella. Sin darme cuenta aprendí a escribir con sus textos, me sentía completamente identificada y sabía plasmar la rabia, la tristeza o la alegría que los distintos temas que trataba me hacían sentir. Es mi referente, lo es, lo ha sido y lo será. Sin sutilezas, directa, es como el que va a clavar un puñal y lo lleva expuesto desde la puerta de su casa, transparente, pero con arte, con elegancia, con literatura. Una mujer que puede incluir "Sois la hostia" en sus escritos y queda bien. Muchas veces sin darme cuenta he imitado su estilo, no como fisgona, sino como una admiradora de un estilo que se quedó grabado a fuego, en mis pensamientos y en ese lugar donde estén los sentimientos, hay quien dice que están en el corazón, pero yo cuando siento algo lo siento en las tripas, y los textos de Maruja Torres me remueven o me encojen según el caso, eso mismo, las tripas. Cuando he leído la noticia de que "mi diva" dejaba El País o mejor dicho la dejaban a ella he sentido una enorme tristeza, pues en cierto modo es como si me robasen mi comida de Navidad, una pequeña comida de Navidad que llegaba en forma de palabras cada domingo. No he podido evitar acudir a mi baúl de los recuerdos, una caja en la que guardo todo lo que significa algo para mí, desde cartas, recuerdos de viajes, fotos y cómo no, artículos que me han impresionado. Pues allí estaba, Queridos `Ayatobispos´ es uno de los mejores ejemplos para demostrar todo lo que he escrito de ella ahí arriba, es simplemente sublime, lo lees y sientes como la rabia recorre tus venas, como las palabras de esta mujer rebotan en el pensamiento y hacen que te muevas, pues para mí eso es el periodismo, contar historias que remuevan y que muevan a las gentes. No sabía de que fecha era y visitando a mi amigo google resulta que es del 5 de febrero de 2012, aunque ha pasado algún tiempo creo que sigue vigente, es más creo que dada la situación actual me ha removido incluso más que la primera vez que lo leí "me fascina vuestra necesidad de meter baza en los asuntos sexuales de la gente". Pues nada que me han quitado mi caramelo de los domingos, ahora solo queda dormirme la siesta con una peli mala. Que manía tiene la gente últimamente de cargarse las cosas buenas, es como si este mundo de mierda no lo fuese ya lo suficiente. Pero estoy segura de que nos veremos por otros lares Maruja, gracias.

lunes, 13 de mayo de 2013

¿Por qué necesito esa libertad?

Atrapadores de sueños, en este mismo día, hace un año estaba en Santiago de Compostela, tras cinco días de intenso, duro y feliz camino. Desde entonces me lo he repetido una y otra vez, ese camino me cambió la vida, me mostró lo que estaba ahí y no podía ver, no estoy hablando de fe religiosa ni mucho menos. Estoy hablando de que pase lo que pase "yo puedo". Hice el camino para tomar decisiones, que aún hoy no he tomado. Estoy convencida de que ahora sería un buen momento para volver, el momento perfecto diría yo. Y digo esto porque aunque me empeñe en guardar los miedos en un cajón, a veces estos enseñan las patitas y me abaten. Quizá es solo que estoy de exámenes, quizá es que me siento algo perdida, sinceramente no sé que es, pero creo que necesito perderme para poder encontrarme y que entre estas cuatro paredes no puedo conseguirlo.
Añorar la sensación de respirar, de sentir, de soñar, de no pensar en ¿y si?, añoranza de  libertad.