lunes, 23 de julio de 2012

¿Por qué nos quieren callar?

Hoy iba a hablar de lo cabreada que estoy, de la manipulación de los medios de comunicación, de la incapacidad de nuestros políticos, de la estupidez de sus medidas, y de la democracia que nos están robando. Tenía cogida la postura ya, el ordenador sobre mis piernas, la ventana abierta donde escribir esta entrada, pero de pronto me ha llamado la atención algo, sobre la mesa del salón el periódico de ayer y en su contraportada una foto de unos jóvenes en la playa cuyos labios desean hacer lo mismo que sus narices, tocarse;y un título, Julieta perdió la llave de casa. He empezado a leer la historia, un pequeño relato que me ha enganchado desde el principio, empezando por la foto y siguiendo por el nombre de la chica, pues no hay historia más romántica y más desgraciada que la de Romeo y Julieta, y aunque en muchas ocasiones presumo de mi racionalidad ante los sentimientos, de no creer en el amor ideal, de ser más fuerte que eso, me encantan las historias románticas y espero con deseo y anhelo el final de las películas moñas donde los protagonistas por fin se besan al descubrir que estaban enamorados cuando ellos eran los únicos que no se habían dado cuenta hasta ese momento. Y es que en el fondo no sé que me da más miedo si enamorarme, por las consecuencias que esto trae, entre las cuales siempre está el dolor (siempre), o no volver a hacerlo, no volver a sentir eso que no se puede describir pero que sin embargo me emociona al recordarlo. A todo esto, la historia ha tenido el final más realista que he leído nunca y me ha devuelto a mi realidad, a lo que desde hace mucho creo y de lo que intento huir como un gato huye del agua, finalmente la preciosa historia de amor termina con los protagonistas encontrándose en una gasolinera, ella quien tenía todo el potencial para ser una gran escritora se ha convertido en la madre de cinco niños chillones que piden un helado, y es que aunque suene mal decirlo para mí una de las consecuencias del amor es esa.
Ahora le doy la vuelta al periódico porque creo que toca hablar de las cosas importantes y que me duelen, me duelen incluso más que un amor no correspondido. No es que el Partido Socialista hiciera las cosas de maravilla, ni mucho menos, pero si algo hizo bien fue convertir a la radio-televisión pública en un medio neutral, veraz y lleno de profesionales. Igual no nos estamos dando cuenta por todas las estúpidas medidas que está tomando este nuestro nuevo gobierno, pero hay algo creo que incluso más importante que eso, y es que el derecho a la información es un derecho fundamental de nuestra Constitución, y no se está respetando, pues están quitando de nuestra querida RTVE a grandes profesionales, líderes de audiencia en sus franjas horarias, por el simple hecho de no casar con la ideas de nuestros recién estrenados gobernantes, acabando así con otro derecho, el de la libertad de expresión. Hay tres conceptos básicos que definen una democracia: la libertad de expresión y prensa, la pluralidad de partidos y las elecciones libres; si alguno de estos falla, es que la democracia falla. Y esta claro que la libertad de expresión y prensa está fallando, cuando mis amigos extranjeros me escriben preocupados por las manifestaciones y cargas policiales que ven en sus televisores, mientras que aquí no sale una sola imagen. Cuando el periodismo se convierte en propaganda se está encendiendo la mecha...

sábado, 14 de julio de 2012

¿Por qué no vemos alternativas?

Ayer tuve el viaje de tren más extraño de mi vida. No sé muy bien que fue lo que pasó realmente, un tren arrolló a una persona y a partir de ahí el destino de muchas otras cambió. Cojo el cercanías cada día y prácticamente nunca se dirige una palabra al que se tiene en frente, la gente sube, baja, camina, pero no habla, son solo desconocidos. Ayer fue diferente, la gente, entre la que me incluyó, no sabíamos cómo volver a casa, todos nos volvimos informadores e informados y de ahí comenzamos a darle la vuelta al mundo, en un vagón de cercanías, el mismo que cojo cada día.
"La gente está desesperada, está crisis", "les quitan los pisos, sin trabajos, sin tener con que darle de comer a sus hijos" "siempre hay una solución, estuve 8 meses en paro y ahora tengo trabajo, no es de lo mío pero hay que tirar con lo que sea" "tengo casi 30 años, y vivo con mis padres, estudié una carrera pero no he conseguido ejercer". Todos daban por supuesto que la persona arrollada era un suicida desesperado por la crisis. Y de ahí, empezamos a pensar, si siguen recortando y no incentivan el consumo como saldremos de está, todo el esfuerzo de estos años no sirve de nada, estamos mejor preparados que nunca, pero, ¿para qué? Y en mi cabeza sólo se oía una frase "QUE SE JODAN", ¿quién señora Fabra, la persona  que fue arrollada, los numerosos parados, los jóvenes que ven su futuro truncado, los treintañeros que tienen que vivir con sus padres, la madre trabajadora que salió de su casa a las 9 de la mañana y llegó a las 11 de la noche? ¿Cómo tiene semejante cara? ¿Cómo puede dormir por las noches? Bueno, teniendo en cuenta todas las que ha hecho su padre en Castellón (empezando por construir un busto de sí mismo), si no se les cayó la cara de vergüenza a usted y a su padre hace tiempo, dudo mucho que tengan una pizca de moralidad, de dignidad, o de respeto hacía los demás. Decirle a usted y a la mayoría de los políticos que se les ha olvidado que están al servicio de los ciudadanos, que esos a los que les dice "que se jodan" son los que permiten que  esté ahí, tengan cuidado, usted y todos los ineptos que hay en la política, porque he oído por ahí que la gente está muy harta e igual les va a tocar JODERSE.
A todo esto, yo pensaba, ¿y si no era un suicida y simplemente cruzó por donde no debía?, mientras en mi cabeza se amontonaban recuerdos que me encogían el corazón.