domingo, 10 de junio de 2012

¿Por qué tanta desafección política?

Quizá la pregunta del título es algo estúpida, he de reconocer, pues la respuesta es clara, hay tanta desafección política porque hay mucho incompetente en la misma, sin embargo, aún a riesgo de recibir palos tengo la necesidad de defender esta ciencia, pues como ciencia no es la culpable de los males del mundo, sino el uso que se hace de ella. Como estudiante de ciencias políticas y como enamorada de la política he de decir que es una de las cosas más bellas que existen, a través de ella se puede cambiar el mundo, el problema es que ha caído en manos de personajes que no buscan un servicio a su comunidad sino a su bolsillo, que no todos, pues generalizar no es algo justo.
Todo esto viene porque el otro día leí una frase que decía "Política con P de Puta", y me sentí dolida, ofendida, incluso triste, pues uno de mis grandes amores estaba siendo ultrajado, insultado, venido a menos, y en gran parte entiendo a los que culpan a la política, teniendo en cuenta como está el patio. Sin ir más lejos ayer en una manifestación en la que los alcalaínos (y no solo los alcalaínos) pedíamos que se respetará nuestro hospital, los señores concejales se sentaron tranquilamente en una terraza a tomar algo (sin saber la que les venía encima), sí, esos mismos que llevan años gobernando en mi ciudad, esos mismos que han hecho que los días gloriosos de Alcalá se pierdan, esos mismos que recortan en servicios públicos, esos mismos que tienen una de las deudas más grandes de la Comunidad de Madrid y cuyo gasto no se ve reflejado en ningún lado (perdón, nos construyeron unos carriles bici por toda la ciudad que se resquebrajan por momentos). Pues ahí estaban, tranquilos, relajados, sin darse cuenta que hacía ellos llegaba eso que llaman masa enfurecida, una masa enfurecida y con razón, puesto que han despedido alrededor de 90 sanitarios en el Hospital Príncipe de Asturias, han quitado camas y han cerrado parte de las plantas, un hospital en el que si sales de la UCI te vas directamente a casa porque no hay camas, un hospital que realiza los preoperatorios y los postoperatorios mientras que las operaciones se hacen en el  nuevo y fabuloso hospital de Torrejón (hospital público de gestión privada), que por casualidad se lleva comisión por operación no por preoperatorios ni postoperatorios. La gente está muy harta, y ahora nos vienen con que hay que rescatar a los bancos (sí, señor Rajoy: RESCATAR). Por todo esto y más, entiendo que la gente llame puta a la política, sin darse cuenta de que la política es una víctima más de este sistema maltrecho, desgastado y que toca a su fin. Cuando ejerces tu derecho al voto es política, cuando sales a manifestarte es política, cuando abren un colegio nuevo es política, cuando se desarrolla  una televisión pública y de calidad es política, cuando existe democracia es política... La política puede ser bella, pero en ningún caso la política es culpable, los culpables son los que hacen un mal uso de ella.