viernes, 27 de abril de 2012

¿Por qué no a una memoria histórica?



Un tema escabroso donde los haya, la gente evita comentar, parece que con la Transición nos obligamos a olvidar. Pero no, algunos no olvidamos, basta ya de decir que en ambos bandos murió gente, eso está claro, la diferencia es que la gente que murió en un bando está bien enterrada y la que murió en el otro está en fosas comunes o cunetas. Ante todo decir, y aunque suene algo incorrecto, que no todos eran iguales, había una República y un Gobierno que había sido elegido democráticamente y a unos señores eso no les pareció bien y decidieron empezar la Guerra más dolorosa que ha vivido nuestro país. Empezando por ahí y acabando porque aún peor que la Guerra fue la Posguerra, los asesinatos, torturas y vejaciones se cometieron a mansalva, ¿era necesario tanto dolor? No, no lo era, pero aún hoy hay quien lo defiende. La sangre sigue corriendo en la tapia del cementerio de la Almudena. Y yo no sé si lo más duro eran las torturas o era peor el tener que callar lo que pensabas, el ser juzgado por tener unas ideas determinadas, levantar el brazo en alto y alabar a un caudillo que estaba provocando tu muerte y la de tus seres queridos. Y ante esto, quiero dar otro apunte, algo que siempre me dijo mi madre, Franco no estaba en cada pueblo, en cada rincón diciendo "mate a ese rojo", hubo muchos que le apoyaron, que cometieron esas atrocidades. Y lo que más me duele es que vivimos en un país que intenta que olvidemos a base de "cállate la boca y no te metas". ¿Cómo es posible que se venere a un ministro de esta dictadura, y no se permita a gente inocente que pueda encontrar a los seres queridos que perdió en la época más amarga y triste de la historia de España hoy en día? ¿Cómo es posible? Las heridas mal curadas dejan cicatrices, y las cicatrices son para toda la vida.

domingo, 15 de abril de 2012

¿Por qué levantarse?


A veces las cosas decepcionan, no es lo que esperabas, y te dan ganas de tirar la toalla. Cuando luchas a viento y marea por defender algo en lo que crees y cuando de verdad lo conoces y te das cuenta de que en parte tenían algo de razón, tu ánimo decae un poco.
Pero yo soy una atrapadora se sueños, que hace tiempo se prohibió dejarse ganar, tirar la toalla, o decir algo así como "no puedo".
Es cierto, la carrera de periodismo decepciona, es la sensación de que lo que te están enseñando no es ni lo que tú quieres aprender, ni lo que te va a servir en el futuro. Es cierto, que hay asignaturas que me apasionan, profesores que se vuelcan; pero otras son insoportables con profesores que intentan que no pienses, que pretenden que seas un máquina de reproducir palabras.
Este blog, es el ejemplo en miniatura de mi sueño, no estoy acostumbrada al fracaso, y aunque últimamente siento que en algún aspecto he fracasado, nadie va a conseguir que tire la toalla. Porque yo un día me propuse cambiar el mundo, y porque no va a ser una quimera. He trabajado mucho durante mucho tiempo, y nadie, con sus palabras vacías me va a hacer que cambie de opinión. Voy a hacer todo lo que esté en mi mano, me adaptaré a las adversidades, me volveré un camaleón si hace falta, pero no me van a robar ni mi voluntad de soñar ni mi libertad de pensar.
Quizá simplemente, necesitaba pasarme por aquí, escribir, y recordar por qué elegí lo que elegí.
Enseñadnos a aprender, a decir, a hablar, a reflexionar, a ser críticos, a mirar el mundo desde todas las perspectivas, incluso a pensar. Pero no nos enseñéis que tenemos que aprender, o decir, o hablar, o sobre que tenemos que reflexionar, o lo que tenemos que criticar, o desde que perspectiva tenemos que mirar, ni que tenemos que pensar. El mundo está en nuestras manos, ahora nosotros estamos construyendo lo que será el mañana. No nos volváis marionetas manejables, porque las marionetas no pueden ofrecer mejoras.
No metan a 130 alumnos en una clase que se supone que sigue un plan Bolonia, si el presupuesto no da, no hagan plan Bolonia, porque entonces nada de esto tiene sentido.
Ahora me despediré con una frase algo típica pero que viene muy a cuento: "caerse está permitido, levantarse es obligatorio".