domingo, 26 de febrero de 2012

¿Por qué? Sí, simplemente, ¿por qué?


Frustración. Decepción. Ira. Enfado. Desconfianza. Tristeza. Rabia. Y lo peor de todo... MIEDO.
Sí, tengo miedo, miedo al ver en lo que nos estamos convirtiendo, o quizá en lo que ya eramos pero no veíamos. Yo era de las que confiaba ciegamente en el sistema, siempre he pensado que tiene numerosos errores, pero como yo, la mayoría de las personas creíamos en él. Lo llaman legitimad, algo que no se debe confundir con legalidad. La legalidad es lo que dice la ley, la legitimidad es el poder que le otorgan los individuos a algo a través de su confianza. Por ejemplo, que los policías se liaran a palos con los estudiantes de Valencia el otro día, aunque cueste creerlo, es legal, pero en ningún caso es legítimo. No sé si se dan cuenta de la gravedad del asunto, y es que hay una cosa básica que no pueda faltar en una sociedad (y ya esto a nivel personal), creo que ante todo, antes de cualquier otra cosa, los ciudadanos tenemos derecho a la educación. La educación nos hace libres, nos hace avanzar, nos abre el futuro.
No me gusta ser demasiado partidista, pero me han tocado las narices, y me voy a posicionar. Sí, me voy a dirigir a este nuestro querido gobierno, a este gobierno comparable a Eduardo Manostijeras, recortad lo que queráis, pero sed un poquito inteligentes y no recortéis en educación, eso es pan para hoy y hambre para mañana. No sé si lo vuestro es falta de inteligencia o una terrible maldad. Sinceramente prefiero pensar que son estúpidos y que no se han parado a meditar sobre la gravedad de sus actos, una sociedad sin educación es una sociedad sin futuro. Y digo esto, porque prefiero pensar que lo de recortar en educación es una mezcla de medida desesperada y estupidez y no de querer volver estúpida a su población. Ya se sabe, una población ignorante, es igual a una población manipulable. Y quiero seguir pensando bien de ustedes, y que cuando mandaron a los antidisturbios a dar palos a los estudiantes, quiero pensar que fue un tremendo error, una equivocación, aunque me está costando pensar bien, pues todavía no veo la razón de su acción.
Nos dicen que la cosa está muy mal, y entonces todo vale, pero a mi no, a mi todo no me vale. No me hagáis reformas para que todos tengamos trabajo, si van a ser precarios. No me vendáis la moto de medidas necesarias, y acabéis de un plumazo con todos los derechos por los que se ha trabajado durante tantos años. Y nosotros, los ciudadanos, no nos conformemos, no nos creamos que no hay otra, siempre hay otra.
Esta reforma va a crear puestos de trabajo, no lo dudo, (a largo plazo eso sí), pero miremos en qué condiciones, qué salarios, qué vida. Digamos que la reforma se podría resumir en esta frase: "tengo dos noticias, una buena y otra mala; la buena, hay comida para todos; la mala, hay mierda para comer".
Sinceramente, espero de ustedes, miembros del gobierno, que la razón de tanta insensatez sea la estupidez (soy consciente de la gravedad de lo que estoy diciendo) y no la razón que realmente pienso.

martes, 14 de febrero de 2012

¿Por qué San Valentín?


Desde siempre me he mostrado en contra del día de San Valentín,y aunque el otro día hablando con un amigo sobre este tema me puse un poco dramática y dije que esto de celebrar San Valentín no es más que un producto del capitalismo que nos trae tradiciones que no son nuestras para que consumamos, una vez más, productos que no necesitamos (igual que Papa Noel, al cual sigo como la que más). Vale (a todo esto mi hermana me acaba de traer una flor por San Valentín y yo aquí de detractora), a lo que iba, que aunque me saliera la vena progre en ese momento, no es tanto por eso si no porque como ya dije en una entrada anterior no me gustaron nunca "los días mundiales de", y creo que no hay nada más "antirromántico" que ponerle una fecha al amor. Si, es un poco lo típico que dicen, que se debe celebrar todos los días, pues algo así es lo que pienso yo. Tenemos la costumbre de decir las cosas en momentos muy puntuales y aunque no soy la más indicada para decirlo, (porque decir lo que siento siempre me ha costado un mundo) no deberíamos necesitar un día concreto para ello. Por eso creo que San Valentín es un error, por esa necesidad del ser humano de ponerle etiquetas a todo, y sobre todo porque en este día tan especial, generalmente se concibe que si estas enamorado, tienes que regalar algo material, cuando el amor es una de las cosas mas inmateriales que existen.
Me ocurre lo mismo con el matrimonio, aquí seguro que tengo a mucha gente en contra, pero soy de esas personas que no creen en el matrimonio. Y no, no es por la excusa que normalmente pongo de que estar toda la vida con la misma persona me parece un atraso (que en gran parte también lo pienso), pero es sobre todo por el simple hecho de hacer un contrato de algo imposible. Si tú amas a alguien no necesitas nada más, en realidad creo que es por esa manía que tenemos todos de acumular cosas, de esta manera acumulamos personas, le decimos al mundo "eh, que es mio". ¿Hay algo más contrario al amor que un contrato? Igual un día me toca tragarme mis propias palabras, pero por ahora, que sigo siendo una idealista y en el fondo una romántica, creo que el día que ame a alguien de verdad no necesitaré decírselo al mundo, me bastará con que él lo sepa.

domingo, 5 de febrero de 2012

¿Por qué tanta sin razón?


Aristóteles definió al Hombre (y con Hombre se refiere a la especie humana en su totalidad) como animal racional, generalizar generalmente es un error y creo que hasta el mismísimo Aristóteles lo cometió en su afirmación, ya que sí, es cierto que el ser humano en el fondo es un animal, pero el apelativo de racional no creo que se pueda atribuir a todos los humanos, sino, mirad un poco a vuestro alrededor.
Con esto me refiero a esas personas que juzgan a los demás por su color de piel, su sexo, su tendencia sexual, etc. En numerosas discotecas no dejan entrar a personas por ser negras, las mujeres siguen cobrando menos por los mismos trabajos, personas homosexuales son discriminadas por el simple hecho de acostarse con quien los demás piensan que no deberían acostarse. Y es por este tipo de cosas por las que creo que el ser humano no es tan razonable como queremos creer, por decir y pensar tantas estupideces sin sentido. Este tipo de personas, las que piensan y dicen este tipo de cosas, son también aquellas que no dudan, si no que afirman, por la sencilla razón de que para hacerse una pregunta, para saber si lo que digo está bien o mal hay que pararse a razonar. Mi madre siempre me ha repetido una frase que alguna vez he escrito en este blog: "la ignorancia es muy atrevida". Por supuesto que lo es, solo hay que escuchar un poco a esos individuos que vomitan su ignorancia sobre los demás, sin recapacitar, pensando que están en posesión de la verdad, mientras los demás tenemos que soportar el sonido de esas palabras vacías y grises que hacen del mundo un lugar peor para vivir y que en mí provocan vergüenza de pertenecer a esta especie, la de los animales "racionales".
Con esto no quiero decir que yo este en posesión de la verdad, ni mucho menos, pero creo que hay que replantearse las cosas, que no todo es blanco o negro, que existe el gris. Si yo tuviera que redefinir la afirmación de Aristóteles, esa afirmación que quiso dar para diferenciar al ser humano del resto de seres, diría algo así como que el Hombre es un animal juzgador. Igual yo también caigo en una generalización, pero creo que hay un mayor número de personas que juzgan a el número de personas que razonan. Digo esto porque para mi la razón es algo así como la realidad, una descripción de la verdad y el juicio por el contrario es la descripción personal de la realidad y en eso sí, en eso todos somos unos expertos.