martes, 25 de diciembre de 2012

¿Por qué esa doble identidad?

Deben ser las Navidades que me ponen tierna, pero siempre les dedico una entrada en este blog. A pesar de que cada vez huyó más de los asuntos religiosos sigo amando estas fiestas, y a pesar también de que el día de Nochebuena me trae uno de los recuerdos más tristes que tengo sigo celebrándolo como la que más porque el hombre de manos grandes que hacía callar a todos cuando hablaba se merece que lo haga. Época de agradecer, de pasar con la familia, de sonreír, de cantar villancicos, de disfrutar, de hacerse promesas. ¿Por qué que sería de unas navidades sin los propósitos de Año Nuevo? Yo cada año me propongo lo mismo, y obviamente si me lo tengo que proponer cada año es porque ninguno lo cumplo. Mi gran propósito es siempre ser más cariñosa, mira que lo intento, pero no me sale. Digamos que tengo mi manera particular de demostrar cariño, y la gente no la suele entender muy bien, cosa que comprendo perfectamente. Nos pasamos la vida intentando ser lo que no somos, proponiéndonos cosas que no conseguiremos porque no forman parte de nuestra esencia. Intento demostrarle al mundo que no me importan las cosas materiales, pero me derrito ante una chaqueta en un escaparate, le digo a todos que el amor no va conmigo pero... pero mejor no hablar de eso, tengo la teoría de que los fuertes sentimientos nos alejan de las metas importantes de la vida, pero otra parte de mí dice que lo grande de la vida es lo que sentimos en ella. Una continua doble identidad es lo que llevo dentro. Soy una persona multitarea que vive estresada se queja por ello hasta que comprende que no sabe vivir de otra manera y que cuando tiene vacaciones se aburre muchísimo. He llegado a la conclusión de que no soy un bicho raro, soy muchas en una, pero creo que todos somos así, que todos estamos formados de muchas personas y de distintas épocas. Ya he dicho que a mí las Navidades me ponen tierna...

jueves, 6 de diciembre de 2012

¿Por qué seguir luchando?

Esto es algo que escribí hace unos días y quería compartir con vosotros:
"Como siempre las cosas ocurren por casualidad. Una reunión que se cancela y terminas de oyente en una clase de historia antigua. Y básicamente me pongo a escribir porque me da vergüenza que me vea el profesor. Sin embargo, es una buena oportunidad para hacer esto, escribir a mano, escribir lo que pienso y lo que siento a mano, sentir como aquello que está en mi cabeza hace mover mi mano y transforma en trazos mis ideas. Escribir a mano, notar la cadencia de las letras, la fuerza de la escritura, los tachones, la rabia, el dolor, la felicidad, todo aquello que no se dice con las palabras que escribo sino en las palabras que escribo. Hace tiempo que no hago esto, escribir, la falta de tiempo, pero las casualidades de la vida son así, te dan oportunidades, hay quien lo llama serendipity (accidente afortunado). ¿No es eso la vida? Una cuestión de accidentes, unos más afortunados que otros. Este ha sido afortunado, tengo un profesor ante mí que sonríe cuando habla, explica con pasión, en cinco minutos he podido llegar a una conclusión: ama lo que hace. Eso es lo que quiero yo en mi vida, no sé que camino tomaré, pero el día que elija mi profesión espero tener esa sonrisa en la cara, ser feliz con lo que hago.
Necesitaba esto tanto, últimamente las cosas están algo desordenadas en mi vida. ¿Sabéis eso de "el que mucho abarca poco aprieta"? No estoy acostumbrada a renunciar a nada, me gustan demasiadas cosas y siento que la vida va demasiado deprisa para decir que no. Y no queriendo decir que no he renunciado a dormir y a mi vida social y ha llegado un momento en el que por querer hacer todo lo que me hace disfrutar, he dejado de hacer eso mismo: disfrutar.
Es todo como un caos, en el que mi cabeza cuadriculada se siente perdida, en el que mi vida personal ha quedado relegada y me pide a gritos que la escuche, que necesita arreglar ciertos asuntos para continuar.
Miro mi hoja, y es cierto, eso de que la escritura denota tu personalidad, esto es un verdadero desorden, mi vida en este momento y cómo lo escribo.
La eterna duda, el eterno no saber por dónde seguir, en todos y cada uno de los aspectos de mi vida. Pero no todo depende de mí, ¿o sí? ¿Es uno mismo responsable de todo lo que le ocurre? No lo creo, vivimos en sociedad, pero hay una parte importante que reside en mi persona. Darlo todo por lo que quiero, llegar hasta el final, hasta tener la certeza de que por lo que lucho ya no tiene sentido, que no voy a llegar a nada. ¿Pero y cuando sientes un miedo atroz de perderlo todo, de perderte a ti mismo? ¿Merece la pena luchar? ¿Hasta que punto caminaré hasta mi objetivo? ¿Cuánto estoy dispuesta a dar y a arriesgar? ¿Cuánto tiempo aguantaré tu eterna duda? La falta de certeza es peor que la negativa, es andar con los ojos tapados, son los primeros pasos de un niño, es saltar a la piscina sin mirar si tiene agua. Pero igual ahí esta la gracia, la chispa de la vida: la eterna duda"

jueves, 1 de noviembre de 2012

¿Por qué hay un punto de inflexión?

Nos aferramos a personas, a objetos, a momentos, sin pensar que la vida puede cambiar de un momento a otro. Cuando una tragedia te coge de cerca tu manera de ver el mundo cambia, las cosas que parecían importantes ahora son meros acontecimientos. Ya nada es tan trascendental, ya nada hay que no puedas hacer, pues mañana puede ser demasiado tarde. Los jóvenes nos creemos inmortales, pensamos que nada nos pasará, pero pasa. Y no, no digo todo esto porque debamos vivir con miedo, sino porque cada minuto de la vida debe ser aprovechado. Continuamente nos tragamos las ganas, engullimos las palabras, dejamos para mañana lo importante, reprimimos nuestros impulsos.
En una tragedia, la vida no cambia solo para los que están muy cerca, sino que golpea a todos los que pasaron efímeramente,  y aunque pasen los años el recuerdo sigue intacto, la sensación de que no es real, el dolor, el pecho encogido, esa decisión de que las cosas ya nunca más las harás como las hacías, que hay que vivir el día a día, que ningún momento se puede dar por perdido,  que todo ocurre por una razón, aunque haya razones que nunca lleguemos a comprender.

viernes, 19 de octubre de 2012

¿Por qué ese modo de avanzar?

Ayer por circunstancias y casualidades de la vida terminé entrando en un seminario cuyo título era "Paz, seguridad y defensa en tiempos de crisis global", aunque el nombre me llamaba, lo que me encontré allí no era para nada lo que me esperaba. Para mi sorpresa, lo que allí me encontré fueron cuatro hombres de renombre entrados en edad, todos con la misma opinión y con un peloteo recíproco, que en mi humilde opinión  rozaba el patetismo. Se dedicaron a defender la industria armamentística y la necesidad de invertir más en Defensa, escandalizados como estaban, de que la crisis hubiese obligado al gobierno a recortar estas partidas.
Entre sus razonamientos, alegaban que gran parte de los avances tecnológicos habían aparecido en el mundo militar y después se habían extrapolado al mundo civil, por ello defendían que se debía seguir invirtiendo en este campo para seguir avanzando. Ahora pienso yo, ¿no es más fácil que esas partidas presupuestarias se inviertan directamente en I+D+i? , ¿que se investigue aquello realmente necesario para que la sociedad civil avance? No entiendo esa necesidad imperiosa que ellos defendían, de que primero pasara por el mundo militar.
Ponían como ejemplo que las grandes civilizaciones más avanzadas eran las que más invertían en Defensa, diciendo algo así como, "esa sociedad americana que todos queremos imitar..." No sé los demás, pero os puedo asegurar que el modelo estadounidense no es el que quiero para mi país, por mucha crisis que estemos viviendo en estos momentos, la cual   precisamente es la que  nos está llevando a ese modelo americano que defiende el capitalismo a ultranza, dando un protagonismo a los mercados y dejando de lado a las personas. Siento decirlo, pero nunca me creí aquello del "Sueño Americano". Estos países que invierten tantísimo en Defensa también son los principales vendedores de armas, lo que me lleva a replantearme si tienen una gran Defensa porque hay un enemigo desconocido que puede atacar en cualquier momento y ellos son los principales exportadores de armas, ¿quién vende las armas a ese enemigo desconocido? NEGOCIO señores, esto es negocio. Única y exclusivamente negocio. Que no se les llene la boca defendiendo la necesidad de construir armas y avanzar tecnológicamente para construir mejores armas, haciéndonos creer que eso será mejor para nuestra seguridad. No me queráis contar el cuento chino de que lo hacéis por mi seguridad, cuando estáis perfeccionando objetos para matar, y os riáis con la boca abierta de que eso del Peace & Love ya no está de moda, no está de moda porque no os interesa, porque la paz no os da dinero.
Y sí, es cierto, que "gracias" a las grandes guerras se avanzo tecnológicamente, y esos avances beneficiaron en gran medida a la sociedad civil, y que eso avances fueron rápidos y eficaces porque sus creadores tenían una gran motivación: la de salvar sus vidas. Pero me niego a quedarme estancada en el siglo XX, me niego a creer que solo exista una motivación por guerra. Quizá soy una idealista, y mi visión es muy utópica, aunque también escuché un día que la utopía sirve para caminar, y caminar no es más que avanzar.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

¿Por qué no me creo nada?

Puede que sea la educación que he recibido, o quizá mi espíritu periodístico, pero tiendo a mirar el mundo desde un prisma algo crítico. Soy de las que no creen que las cosas sean blancas o negras, sino que la vida está llena de matices. He estado en numerosas manifestaciones, porque creo que es la herramienta que tiene el ciudadano para mostrar su descontento.Para mí, que antes de cualquiera de las ideologías que puedo defender, creo en la democracia, hay algo que debe respetarse siempre y esto es la libertad de expresión por medio de la vía pacífica. Ayer sentí miedo, ayer sentí miedo por primera vez en mi vida de que la democracia con la que he nacido se estuviese tambaleando. No fui a esta manifestación, entre otras cosas porque no estaba de acuerdo con algunas de las cosas que se pretendían con la misma, sin embargo, creo que quienes estaban allí tenían todo el derecho y todas las razones para estar. He mirado muchas imágenes, muchos vídeos intentando entender quien dice la verdad, y no he llegado a ninguna conclusión clara, y eso me asusta, pues ahora no me creo nada de nadie. Pues en esas imágenes veo como ciertos manifestantes emplean la fuerza física contra la policía perdiendo toda la razón con ello, pero también veo policías que utilizan su fuerza de manera desmesurada con manifestantes que estaban allí defendiendo lo que les pertenece de manera pacífica, defendiendo todo aquello por lo que han luchado ellos y sus familias y esta democracia (que nos pertenece a todos) durante años. No es la primera vez  ni va a ser la última que los medios de comunicación intenten distorsionar la realidad. Nos nos quedemos con una imagen simplista, con una batalla campal, porque eso vende, pero eso no es una representación del conjunto, sino solo de una mínima parte. Hay cosas que he oído que no me creo, a lo mejor simplemente porque no las quiero creer, porque si fueran verdad querría decir que este sistema no es como me lo habían contado.
La única realidad que creo es que aquí se nos está olvidando el verdadero problema, un problema de fondo que va  más allá de la lucha entre manifestantes y antidisturbios, el problema es la situación que estamos viviendo en la actualidad, nuestro Estado de Derecho se resquebraja por segundos desde el mismo momento en el que pagar el déficit pasa a ser lo primordial, dejando de lado a las personas. Todo esto pasará, algún día pasará, pues la economía como la vida es una noria, pero no podemos permitir que haya gente que se quede fuera.

martes, 18 de septiembre de 2012

¿Por qué tanta desconfianza?

Estudio Ciencias Políticas porque creo que es una gran herramienta para cambiar el mundo, e imaginé que los que tenía alrededor de una manera o de otra buscaban en parte lo mismo. Sin embargo, el otro día ocurrió algo que me dejó desconcertada, un poco triste, incluso algo cabreada. El profesor nos expuso la teoría racionalista, que viene a decir algo así como que el Ser Humano es un ser egoísta cuyas acciones siempre buscan un beneficio personal (centrándose sobre todo en el beneficio económico), cuando este profesor pregunto quien estaba de acuerdo con esta teoría, una gran mayoría levantó la mano. ¿Pues sabéis qué? Que me niego a pensar que esto sea verdad, me niego a creer que el ser humano sea egoísta por naturaleza, y que solo se mueva por la razón. Siempre he presumido de ser muy racional, de pensar todo muy bien antes de llegar a la acción, pero eso no quiere decir que lo que me mueva la mayor parte de las veces no sea la pasión y el amor que siento por lo que hago. No creo que sea el egoísmo lo que hace que el mundo este como está, es la falta de confianza en los otros, el pensar que todos somos egoístas es lo que hace que el mundo sea como es. Y me niego a creer esto porque entonces todo lo que he pensado y soñado en mi vida no tendría sentido. Nunca he creído en eso de que todos tenemos un precio, por muy alto que este sea. Es más, siempre he creído que detrás de todo los hechos, incluso de los peores, siempre hay un motivo personal. Solo sé que si fuera capaz de ciertas cosas en mi vida que fueran extremas sería por mi familia, nunca por dinero... Ya lo dijo Hume: "La razón es y debe ser esclava de las pasiones".

lunes, 27 de agosto de 2012

¿Por qué el mundo no es de color de rosa?

Soy de cabrearme con facilidad, no lo voy a negar, no tengo una pizca de paciencia y soy muy exigente con los demás, pero sobre todo conmigo misma. Con el tiempo aprendí a ser más diplomática, a morderme la lengua, a pensar en las consecuencias, a reflexionar antes de hablar, a no actuar por impulsos, a tenerlo todo planificado; y todo esto con un claro objetivo: evitar el dolor. Siempre me he puesto las metas altas y en general siempre consigo lo que me propongo, no tiene nada que ver con el ego, tiene mas que ver con el esfuerzo y con hacer las cosas con cabeza. A pesar de la reflexión y de guardar silencio en situaciones en las que antes era incapaz, sigue existiendo una vocecilla en mi cabeza que dice: "las cosas no se hacen así, grita, se están equivocando, ha llegado la hora de que saques los dientes, la gente no es buena por naturaleza como intentas convencerte". Y como ya no grito y sin embargo esa vocecilla sigue sonando tengo que venir aquí y escribir y de alguna manera gritar que el mundo no es de color de rosa por mucho que me tape los ojos para no verlo. En este mundo en el que me toca vivir hay señores que llegan arriba pisando a los de abajo, hay gente que sigue pensando que es más que otro simplemente por su color de piel, hay quien mira a los demás de soslayo haciendo creer que lo hace por su alto ego y en realidad lo hace porque no tiene narices de enfrentarse a la realidad, hay gente que se mira el ombligo sin mirar a quien tiene al lado, hay países que hablan de libertad y del derecho de poseer un arma en el mismo contexto, hay padres que matan a sus hijos y lo niegan durante meses, hay dictadores que masacran a sus pueblos, hay gobiernos que creen que separar a los hombres de las mujeres es bueno para su educación, y hay hasta quien sigue pensando que con Franco se vivía mejor, hay quien hace daño a sabiendas y se excusa pidiendo perdón pensando que el daño es menor, hay quien ve todo esto, se queja, pero en realidad no hace nada (empezando por mí).
Hoy igual me ha tocado el día negativo, pero es que lo primero que he leído esta mañana ha sido "Los peritos confirman que los restos calcinados de la finca de José Bretón son de Ruth y José" y me han dado ganas de darme la vuelta y seguir durmiendo. Miro a mi alrededor y me da la impresión de que en general la gente no piensa en nada más que en sus propios intereses y eso es lo principal para que este mundo no sea de color de rosa. Actuar sin pensar en las consecuencias de tus actos. Mañana volveré a querer cambiar el mundo, hoy no, hoy no veo la solución, quizás la realidad sea que de vez en cuando tengo que escuchar a la vocecilla y gritar para seguir adelante.

lunes, 23 de julio de 2012

¿Por qué nos quieren callar?

Hoy iba a hablar de lo cabreada que estoy, de la manipulación de los medios de comunicación, de la incapacidad de nuestros políticos, de la estupidez de sus medidas, y de la democracia que nos están robando. Tenía cogida la postura ya, el ordenador sobre mis piernas, la ventana abierta donde escribir esta entrada, pero de pronto me ha llamado la atención algo, sobre la mesa del salón el periódico de ayer y en su contraportada una foto de unos jóvenes en la playa cuyos labios desean hacer lo mismo que sus narices, tocarse;y un título, Julieta perdió la llave de casa. He empezado a leer la historia, un pequeño relato que me ha enganchado desde el principio, empezando por la foto y siguiendo por el nombre de la chica, pues no hay historia más romántica y más desgraciada que la de Romeo y Julieta, y aunque en muchas ocasiones presumo de mi racionalidad ante los sentimientos, de no creer en el amor ideal, de ser más fuerte que eso, me encantan las historias románticas y espero con deseo y anhelo el final de las películas moñas donde los protagonistas por fin se besan al descubrir que estaban enamorados cuando ellos eran los únicos que no se habían dado cuenta hasta ese momento. Y es que en el fondo no sé que me da más miedo si enamorarme, por las consecuencias que esto trae, entre las cuales siempre está el dolor (siempre), o no volver a hacerlo, no volver a sentir eso que no se puede describir pero que sin embargo me emociona al recordarlo. A todo esto, la historia ha tenido el final más realista que he leído nunca y me ha devuelto a mi realidad, a lo que desde hace mucho creo y de lo que intento huir como un gato huye del agua, finalmente la preciosa historia de amor termina con los protagonistas encontrándose en una gasolinera, ella quien tenía todo el potencial para ser una gran escritora se ha convertido en la madre de cinco niños chillones que piden un helado, y es que aunque suene mal decirlo para mí una de las consecuencias del amor es esa.
Ahora le doy la vuelta al periódico porque creo que toca hablar de las cosas importantes y que me duelen, me duelen incluso más que un amor no correspondido. No es que el Partido Socialista hiciera las cosas de maravilla, ni mucho menos, pero si algo hizo bien fue convertir a la radio-televisión pública en un medio neutral, veraz y lleno de profesionales. Igual no nos estamos dando cuenta por todas las estúpidas medidas que está tomando este nuestro nuevo gobierno, pero hay algo creo que incluso más importante que eso, y es que el derecho a la información es un derecho fundamental de nuestra Constitución, y no se está respetando, pues están quitando de nuestra querida RTVE a grandes profesionales, líderes de audiencia en sus franjas horarias, por el simple hecho de no casar con la ideas de nuestros recién estrenados gobernantes, acabando así con otro derecho, el de la libertad de expresión. Hay tres conceptos básicos que definen una democracia: la libertad de expresión y prensa, la pluralidad de partidos y las elecciones libres; si alguno de estos falla, es que la democracia falla. Y esta claro que la libertad de expresión y prensa está fallando, cuando mis amigos extranjeros me escriben preocupados por las manifestaciones y cargas policiales que ven en sus televisores, mientras que aquí no sale una sola imagen. Cuando el periodismo se convierte en propaganda se está encendiendo la mecha...

sábado, 14 de julio de 2012

¿Por qué no vemos alternativas?

Ayer tuve el viaje de tren más extraño de mi vida. No sé muy bien que fue lo que pasó realmente, un tren arrolló a una persona y a partir de ahí el destino de muchas otras cambió. Cojo el cercanías cada día y prácticamente nunca se dirige una palabra al que se tiene en frente, la gente sube, baja, camina, pero no habla, son solo desconocidos. Ayer fue diferente, la gente, entre la que me incluyó, no sabíamos cómo volver a casa, todos nos volvimos informadores e informados y de ahí comenzamos a darle la vuelta al mundo, en un vagón de cercanías, el mismo que cojo cada día.
"La gente está desesperada, está crisis", "les quitan los pisos, sin trabajos, sin tener con que darle de comer a sus hijos" "siempre hay una solución, estuve 8 meses en paro y ahora tengo trabajo, no es de lo mío pero hay que tirar con lo que sea" "tengo casi 30 años, y vivo con mis padres, estudié una carrera pero no he conseguido ejercer". Todos daban por supuesto que la persona arrollada era un suicida desesperado por la crisis. Y de ahí, empezamos a pensar, si siguen recortando y no incentivan el consumo como saldremos de está, todo el esfuerzo de estos años no sirve de nada, estamos mejor preparados que nunca, pero, ¿para qué? Y en mi cabeza sólo se oía una frase "QUE SE JODAN", ¿quién señora Fabra, la persona  que fue arrollada, los numerosos parados, los jóvenes que ven su futuro truncado, los treintañeros que tienen que vivir con sus padres, la madre trabajadora que salió de su casa a las 9 de la mañana y llegó a las 11 de la noche? ¿Cómo tiene semejante cara? ¿Cómo puede dormir por las noches? Bueno, teniendo en cuenta todas las que ha hecho su padre en Castellón (empezando por construir un busto de sí mismo), si no se les cayó la cara de vergüenza a usted y a su padre hace tiempo, dudo mucho que tengan una pizca de moralidad, de dignidad, o de respeto hacía los demás. Decirle a usted y a la mayoría de los políticos que se les ha olvidado que están al servicio de los ciudadanos, que esos a los que les dice "que se jodan" son los que permiten que  esté ahí, tengan cuidado, usted y todos los ineptos que hay en la política, porque he oído por ahí que la gente está muy harta e igual les va a tocar JODERSE.
A todo esto, yo pensaba, ¿y si no era un suicida y simplemente cruzó por donde no debía?, mientras en mi cabeza se amontonaban recuerdos que me encogían el corazón.

domingo, 10 de junio de 2012

¿Por qué tanta desafección política?

Quizá la pregunta del título es algo estúpida, he de reconocer, pues la respuesta es clara, hay tanta desafección política porque hay mucho incompetente en la misma, sin embargo, aún a riesgo de recibir palos tengo la necesidad de defender esta ciencia, pues como ciencia no es la culpable de los males del mundo, sino el uso que se hace de ella. Como estudiante de ciencias políticas y como enamorada de la política he de decir que es una de las cosas más bellas que existen, a través de ella se puede cambiar el mundo, el problema es que ha caído en manos de personajes que no buscan un servicio a su comunidad sino a su bolsillo, que no todos, pues generalizar no es algo justo.
Todo esto viene porque el otro día leí una frase que decía "Política con P de Puta", y me sentí dolida, ofendida, incluso triste, pues uno de mis grandes amores estaba siendo ultrajado, insultado, venido a menos, y en gran parte entiendo a los que culpan a la política, teniendo en cuenta como está el patio. Sin ir más lejos ayer en una manifestación en la que los alcalaínos (y no solo los alcalaínos) pedíamos que se respetará nuestro hospital, los señores concejales se sentaron tranquilamente en una terraza a tomar algo (sin saber la que les venía encima), sí, esos mismos que llevan años gobernando en mi ciudad, esos mismos que han hecho que los días gloriosos de Alcalá se pierdan, esos mismos que recortan en servicios públicos, esos mismos que tienen una de las deudas más grandes de la Comunidad de Madrid y cuyo gasto no se ve reflejado en ningún lado (perdón, nos construyeron unos carriles bici por toda la ciudad que se resquebrajan por momentos). Pues ahí estaban, tranquilos, relajados, sin darse cuenta que hacía ellos llegaba eso que llaman masa enfurecida, una masa enfurecida y con razón, puesto que han despedido alrededor de 90 sanitarios en el Hospital Príncipe de Asturias, han quitado camas y han cerrado parte de las plantas, un hospital en el que si sales de la UCI te vas directamente a casa porque no hay camas, un hospital que realiza los preoperatorios y los postoperatorios mientras que las operaciones se hacen en el  nuevo y fabuloso hospital de Torrejón (hospital público de gestión privada), que por casualidad se lleva comisión por operación no por preoperatorios ni postoperatorios. La gente está muy harta, y ahora nos vienen con que hay que rescatar a los bancos (sí, señor Rajoy: RESCATAR). Por todo esto y más, entiendo que la gente llame puta a la política, sin darse cuenta de que la política es una víctima más de este sistema maltrecho, desgastado y que toca a su fin. Cuando ejerces tu derecho al voto es política, cuando sales a manifestarte es política, cuando abren un colegio nuevo es política, cuando se desarrolla  una televisión pública y de calidad es política, cuando existe democracia es política... La política puede ser bella, pero en ningún caso la política es culpable, los culpables son los que hacen un mal uso de ella.

jueves, 17 de mayo de 2012

¿Por qué el camino?

Lo necesitaba, lo necesitaba de verdad. Pensé este será el camino de tomar decisiones, el camino de pensar en lo que voy a hacer. Pero no, no tomé ni una sola decisión, volví con las mismas dudas que tenía, sin embargo, fue el camino de pensar, pero en todo en general. Y es que nunca había vivido una metáfora más real de la vida. Mis pies me llevaban a través de él, mi mochila era todo aquello que cargas sobre la espalda, y llega un momento en el que te das cuenta de que hay cosas que no necesitas y decides desprenderte de ellas. Y las ampollas, las ampollas era el claro reflejo del dolor que a veces tienes que sufrir, en la vida hay de eso, aunque muchas veces no lo quiera admitir. La única diferencia con la vida real, es que en esta no te encuentras señales que te marcan el camino, en la vida las decisiones las tiene que tomar uno mismo, aunque eso si como el camino la vida en compañía se hace mucho más amena.
Pero de lo que más me he dado cuenta, es de las cosas innecesarias a las que nos atamos a lo largo de nuestra vida, y es que esta semana he sobrevivido a base de poco dinero, una mochila y mis pies. No se necesita nada más, y sin embargo, he vivido completamente feliz, he reído como hacía tiempo que no reía, he llegado más allá de mis límites. He visto que la ilusión, la templanza y el amor todavía existen. He visto la despreocupación, la necesidad de escapar, corazones rotos, y otros unidos tras años y años. He comprendido que en el fondo todos somos iguales, he hablado sobre la Unión Europea con alemanes, de España con catalanes y del 15M con policías. 
A pesar del cansancio, de las ampollas, de las lágrimas, del no puedo pero aquí sigo, me quedo con la felicidad y la paz que he sentido. Camiño, llegaste en el momento justo.

viernes, 27 de abril de 2012

¿Por qué no a una memoria histórica?



Un tema escabroso donde los haya, la gente evita comentar, parece que con la Transición nos obligamos a olvidar. Pero no, algunos no olvidamos, basta ya de decir que en ambos bandos murió gente, eso está claro, la diferencia es que la gente que murió en un bando está bien enterrada y la que murió en el otro está en fosas comunes o cunetas. Ante todo decir, y aunque suene algo incorrecto, que no todos eran iguales, había una República y un Gobierno que había sido elegido democráticamente y a unos señores eso no les pareció bien y decidieron empezar la Guerra más dolorosa que ha vivido nuestro país. Empezando por ahí y acabando porque aún peor que la Guerra fue la Posguerra, los asesinatos, torturas y vejaciones se cometieron a mansalva, ¿era necesario tanto dolor? No, no lo era, pero aún hoy hay quien lo defiende. La sangre sigue corriendo en la tapia del cementerio de la Almudena. Y yo no sé si lo más duro eran las torturas o era peor el tener que callar lo que pensabas, el ser juzgado por tener unas ideas determinadas, levantar el brazo en alto y alabar a un caudillo que estaba provocando tu muerte y la de tus seres queridos. Y ante esto, quiero dar otro apunte, algo que siempre me dijo mi madre, Franco no estaba en cada pueblo, en cada rincón diciendo "mate a ese rojo", hubo muchos que le apoyaron, que cometieron esas atrocidades. Y lo que más me duele es que vivimos en un país que intenta que olvidemos a base de "cállate la boca y no te metas". ¿Cómo es posible que se venere a un ministro de esta dictadura, y no se permita a gente inocente que pueda encontrar a los seres queridos que perdió en la época más amarga y triste de la historia de España hoy en día? ¿Cómo es posible? Las heridas mal curadas dejan cicatrices, y las cicatrices son para toda la vida.

domingo, 15 de abril de 2012

¿Por qué levantarse?


A veces las cosas decepcionan, no es lo que esperabas, y te dan ganas de tirar la toalla. Cuando luchas a viento y marea por defender algo en lo que crees y cuando de verdad lo conoces y te das cuenta de que en parte tenían algo de razón, tu ánimo decae un poco.
Pero yo soy una atrapadora se sueños, que hace tiempo se prohibió dejarse ganar, tirar la toalla, o decir algo así como "no puedo".
Es cierto, la carrera de periodismo decepciona, es la sensación de que lo que te están enseñando no es ni lo que tú quieres aprender, ni lo que te va a servir en el futuro. Es cierto, que hay asignaturas que me apasionan, profesores que se vuelcan; pero otras son insoportables con profesores que intentan que no pienses, que pretenden que seas un máquina de reproducir palabras.
Este blog, es el ejemplo en miniatura de mi sueño, no estoy acostumbrada al fracaso, y aunque últimamente siento que en algún aspecto he fracasado, nadie va a conseguir que tire la toalla. Porque yo un día me propuse cambiar el mundo, y porque no va a ser una quimera. He trabajado mucho durante mucho tiempo, y nadie, con sus palabras vacías me va a hacer que cambie de opinión. Voy a hacer todo lo que esté en mi mano, me adaptaré a las adversidades, me volveré un camaleón si hace falta, pero no me van a robar ni mi voluntad de soñar ni mi libertad de pensar.
Quizá simplemente, necesitaba pasarme por aquí, escribir, y recordar por qué elegí lo que elegí.
Enseñadnos a aprender, a decir, a hablar, a reflexionar, a ser críticos, a mirar el mundo desde todas las perspectivas, incluso a pensar. Pero no nos enseñéis que tenemos que aprender, o decir, o hablar, o sobre que tenemos que reflexionar, o lo que tenemos que criticar, o desde que perspectiva tenemos que mirar, ni que tenemos que pensar. El mundo está en nuestras manos, ahora nosotros estamos construyendo lo que será el mañana. No nos volváis marionetas manejables, porque las marionetas no pueden ofrecer mejoras.
No metan a 130 alumnos en una clase que se supone que sigue un plan Bolonia, si el presupuesto no da, no hagan plan Bolonia, porque entonces nada de esto tiene sentido.
Ahora me despediré con una frase algo típica pero que viene muy a cuento: "caerse está permitido, levantarse es obligatorio".

domingo, 26 de febrero de 2012

¿Por qué? Sí, simplemente, ¿por qué?


Frustración. Decepción. Ira. Enfado. Desconfianza. Tristeza. Rabia. Y lo peor de todo... MIEDO.
Sí, tengo miedo, miedo al ver en lo que nos estamos convirtiendo, o quizá en lo que ya eramos pero no veíamos. Yo era de las que confiaba ciegamente en el sistema, siempre he pensado que tiene numerosos errores, pero como yo, la mayoría de las personas creíamos en él. Lo llaman legitimad, algo que no se debe confundir con legalidad. La legalidad es lo que dice la ley, la legitimidad es el poder que le otorgan los individuos a algo a través de su confianza. Por ejemplo, que los policías se liaran a palos con los estudiantes de Valencia el otro día, aunque cueste creerlo, es legal, pero en ningún caso es legítimo. No sé si se dan cuenta de la gravedad del asunto, y es que hay una cosa básica que no pueda faltar en una sociedad (y ya esto a nivel personal), creo que ante todo, antes de cualquier otra cosa, los ciudadanos tenemos derecho a la educación. La educación nos hace libres, nos hace avanzar, nos abre el futuro.
No me gusta ser demasiado partidista, pero me han tocado las narices, y me voy a posicionar. Sí, me voy a dirigir a este nuestro querido gobierno, a este gobierno comparable a Eduardo Manostijeras, recortad lo que queráis, pero sed un poquito inteligentes y no recortéis en educación, eso es pan para hoy y hambre para mañana. No sé si lo vuestro es falta de inteligencia o una terrible maldad. Sinceramente prefiero pensar que son estúpidos y que no se han parado a meditar sobre la gravedad de sus actos, una sociedad sin educación es una sociedad sin futuro. Y digo esto, porque prefiero pensar que lo de recortar en educación es una mezcla de medida desesperada y estupidez y no de querer volver estúpida a su población. Ya se sabe, una población ignorante, es igual a una población manipulable. Y quiero seguir pensando bien de ustedes, y que cuando mandaron a los antidisturbios a dar palos a los estudiantes, quiero pensar que fue un tremendo error, una equivocación, aunque me está costando pensar bien, pues todavía no veo la razón de su acción.
Nos dicen que la cosa está muy mal, y entonces todo vale, pero a mi no, a mi todo no me vale. No me hagáis reformas para que todos tengamos trabajo, si van a ser precarios. No me vendáis la moto de medidas necesarias, y acabéis de un plumazo con todos los derechos por los que se ha trabajado durante tantos años. Y nosotros, los ciudadanos, no nos conformemos, no nos creamos que no hay otra, siempre hay otra.
Esta reforma va a crear puestos de trabajo, no lo dudo, (a largo plazo eso sí), pero miremos en qué condiciones, qué salarios, qué vida. Digamos que la reforma se podría resumir en esta frase: "tengo dos noticias, una buena y otra mala; la buena, hay comida para todos; la mala, hay mierda para comer".
Sinceramente, espero de ustedes, miembros del gobierno, que la razón de tanta insensatez sea la estupidez (soy consciente de la gravedad de lo que estoy diciendo) y no la razón que realmente pienso.

martes, 14 de febrero de 2012

¿Por qué San Valentín?


Desde siempre me he mostrado en contra del día de San Valentín,y aunque el otro día hablando con un amigo sobre este tema me puse un poco dramática y dije que esto de celebrar San Valentín no es más que un producto del capitalismo que nos trae tradiciones que no son nuestras para que consumamos, una vez más, productos que no necesitamos (igual que Papa Noel, al cual sigo como la que más). Vale (a todo esto mi hermana me acaba de traer una flor por San Valentín y yo aquí de detractora), a lo que iba, que aunque me saliera la vena progre en ese momento, no es tanto por eso si no porque como ya dije en una entrada anterior no me gustaron nunca "los días mundiales de", y creo que no hay nada más "antirromántico" que ponerle una fecha al amor. Si, es un poco lo típico que dicen, que se debe celebrar todos los días, pues algo así es lo que pienso yo. Tenemos la costumbre de decir las cosas en momentos muy puntuales y aunque no soy la más indicada para decirlo, (porque decir lo que siento siempre me ha costado un mundo) no deberíamos necesitar un día concreto para ello. Por eso creo que San Valentín es un error, por esa necesidad del ser humano de ponerle etiquetas a todo, y sobre todo porque en este día tan especial, generalmente se concibe que si estas enamorado, tienes que regalar algo material, cuando el amor es una de las cosas mas inmateriales que existen.
Me ocurre lo mismo con el matrimonio, aquí seguro que tengo a mucha gente en contra, pero soy de esas personas que no creen en el matrimonio. Y no, no es por la excusa que normalmente pongo de que estar toda la vida con la misma persona me parece un atraso (que en gran parte también lo pienso), pero es sobre todo por el simple hecho de hacer un contrato de algo imposible. Si tú amas a alguien no necesitas nada más, en realidad creo que es por esa manía que tenemos todos de acumular cosas, de esta manera acumulamos personas, le decimos al mundo "eh, que es mio". ¿Hay algo más contrario al amor que un contrato? Igual un día me toca tragarme mis propias palabras, pero por ahora, que sigo siendo una idealista y en el fondo una romántica, creo que el día que ame a alguien de verdad no necesitaré decírselo al mundo, me bastará con que él lo sepa.

domingo, 5 de febrero de 2012

¿Por qué tanta sin razón?


Aristóteles definió al Hombre (y con Hombre se refiere a la especie humana en su totalidad) como animal racional, generalizar generalmente es un error y creo que hasta el mismísimo Aristóteles lo cometió en su afirmación, ya que sí, es cierto que el ser humano en el fondo es un animal, pero el apelativo de racional no creo que se pueda atribuir a todos los humanos, sino, mirad un poco a vuestro alrededor.
Con esto me refiero a esas personas que juzgan a los demás por su color de piel, su sexo, su tendencia sexual, etc. En numerosas discotecas no dejan entrar a personas por ser negras, las mujeres siguen cobrando menos por los mismos trabajos, personas homosexuales son discriminadas por el simple hecho de acostarse con quien los demás piensan que no deberían acostarse. Y es por este tipo de cosas por las que creo que el ser humano no es tan razonable como queremos creer, por decir y pensar tantas estupideces sin sentido. Este tipo de personas, las que piensan y dicen este tipo de cosas, son también aquellas que no dudan, si no que afirman, por la sencilla razón de que para hacerse una pregunta, para saber si lo que digo está bien o mal hay que pararse a razonar. Mi madre siempre me ha repetido una frase que alguna vez he escrito en este blog: "la ignorancia es muy atrevida". Por supuesto que lo es, solo hay que escuchar un poco a esos individuos que vomitan su ignorancia sobre los demás, sin recapacitar, pensando que están en posesión de la verdad, mientras los demás tenemos que soportar el sonido de esas palabras vacías y grises que hacen del mundo un lugar peor para vivir y que en mí provocan vergüenza de pertenecer a esta especie, la de los animales "racionales".
Con esto no quiero decir que yo este en posesión de la verdad, ni mucho menos, pero creo que hay que replantearse las cosas, que no todo es blanco o negro, que existe el gris. Si yo tuviera que redefinir la afirmación de Aristóteles, esa afirmación que quiso dar para diferenciar al ser humano del resto de seres, diría algo así como que el Hombre es un animal juzgador. Igual yo también caigo en una generalización, pero creo que hay un mayor número de personas que juzgan a el número de personas que razonan. Digo esto porque para mi la razón es algo así como la realidad, una descripción de la verdad y el juicio por el contrario es la descripción personal de la realidad y en eso sí, en eso todos somos unos expertos.

domingo, 22 de enero de 2012

¿Por qué lo diferente?


Siempre quise ser diferente, nunca me gustó nadar al compás de la corriente, nunca quise ser una más. Era esa necesidad de tener un nombre y unos apellidos y no ser una cara más que pasa entre la gente, y que pasados unos minutos olvidas. Pero hay que aceptarlo y es que no soy diferente, nado al compás de la corriente, soy una más.
Cuando vives en un círculo pequeño, puedes pensar que en gran medida eres importante para los demás, pero un día sales de ese círculo y te das cuenta de que en el mundo real eres un pececillo más, una persona de esas que la marabunta empuja, una de esas personas que aunque no lleva prisa al bajarse del tren corre, por el simple hecho de que los demás lo hacen. Y todas esas personas que corren a tu lado no se fijan si tienes un día bueno o malo, si estas triste o feliz, pero no seamos egocéntricos; yo tampoco sé si esas personas están pasando por el peor día de su vida o no. A lo que quiero llegar con todo esto, es que en el fondo aunque quiera ser diferente, y en algunos aspectos de mi vida así sea, en general todos vamos a una, empujados por esa corriente, nos dicen lo que debemos hacer y lo hacemos, nos dicen lo que debemos vestir y lo vestimos, nos dicen a quien tenemos que querer y hasta como debemos hablar y nosotros como borregos aceptamos. La única diferencia entre ellos y algunos de nosotros es que nos planteamos esta situación, nos preguntamos, ¿y si...?, pero llevamos demasiada prisa para pararnos a contestar, así que seguimos lo establecido, que al final es lo que nos hace la vida mucho más sencilla.
Por eso sé que no soy diferente, que no soy tan especial ni tan brillante como me creía. Sin embargo, algunos, aquellos que nos preguntamos, ¿y si...? vamos un paso por delante, si, no somos diferentes, pero cuando te empiezas a plantear las cosas ya estas un poco más cerca de serlo. En realidad lo que creo es que en el fondo todos somos iguales y todos somos diferentes, todos seguimos lo establecido en algún aspecto de nuestra vida, y todos somos llamados "raritos" en algún otro.
¿Es correcto saltarse lo establecido? ¿Es correcto no querer ser uno más? ¿Es correcto querer ser diferente? Sinceramente no lo sé, pero si sé que no quiero que me digan en todo momento lo que debo o no debo hacer (y no hablo de mis padres), si no de una sociedad que nos empuja al precipicio para que caigamos pero que nos tapa los ojos para que no nos demos cuenta.