martes, 20 de diciembre de 2011

¿Por qué no una democracia directa?


Atrapadores de sueños, me estoy volviendo un poco politóloga y últimamente reflexiono sobre estas cosas y es que en mis apuntes, los cuales no me llevan a una conclusión clara (porque entre otras cosas creo que hay una gran diversidad de opiniones al respecto), aparece la diferenciación entre democracia directa y democracia representativa. Para dar una explicación breve y sencilla digamos que la democracia representativa es la que tenemos nosotros, en la que votamos a unos representantes y ellos toman las decisiones en nuestro nombre; por otro lado la democracia directa sería aquella que se daba en la Antigua Grecia en la que los ciudadanos de forma directa tomaban las decisiones referentes al Estado.
En mi opinión y sin hacer un análisis exhaustivo digamos que me decantaría por la democracia directa, porque (a mi parecer) es en realidad la forma en la que se ejercería el derecho democrático de cada ciudadano, no tomaría una sola decisión cada cuatro años, sino que lo haría continuamente, tomando las decisiones que marcarían los cauces de su vida. Sin embargo, aquí tengo que poner la nota amarga, es decir, que en teoría esto suena muy bonito pero, ¿y en la práctica?, ¿cuántos ciudadanos estarían dispuestos a votar ciertas propuestas, que sé yo, una vez a la semana? Teniendo en cuenta que ya nos cuesta ir a votar una vez cada cuatro años. Aunque ante este argumento tendría que decir que muchas de las personas que no van a votar alegan no estar de acuerdo con ninguno de los posibles representantes. Otra de las razones por las que creo que en la práctica no sería tan buena idea esto de la democracia directa es la preparación de los ciudadanos, con esto quiero decir que no todos los ciudadanos tienen los suficientes conocimientos para tomar ciertas decisiones que pueden ser cruciales a la hora de la verdad. Yo misma en ciertos temas me siento, como se dice comúnmente, un poco pez; y no sé si sabría tomar la opción correcta. Aunque también he de decir que visto lo visto tampoco es que los políticos que hemos tenido hayan tomado las decisiones más extraordinarias.
Sin embargo, y aunque la opción de la democracia directa tiene sus lagunas, sigo creyendo que la democracia representativa tiene sus océanos, digamos que eso de que yo deposité mi confianza en alguien en un momento dado y con eso ya pueda hacer lo que le dé la gana como que "no me va".
Si a mí me dieran la opción de inventar una democracia (bueno eso de inventar es un poco valiente, digo yo que algún lumbreras lo habrá pensado antes), "inventaría" la democracia "represendirecta". A parte del palabro este que acabo de poner, para darle un poco de color a la narración, lo que quiero decir es que haría un cómputo de las dos opciones. Seguiría realizando elecciones, en la que los ciudadanos elegirían a sus representantes, pero esos representantes tendrían por obligación que realizar referéndums en las cuestiones más relevantes, como las que atañen a la Constitución o a la base del Estado del Bienestar, a parte de esto, se realizarían encuestas periódicas que fueran realmente representativas y que se tuvieran en cuenta a la hora de tomar decisiones.
Pero tenemos una democracia en la que un señor que ha recibido menos del 50% de los votos tiene un poder absoluto en los próximos 4 años para poder hacer lo que quiera. Porque ya lo de la ley electoral es caso aparte para comentarlo en otro momento.
¿Y vosotros que preferís: democracia directa, representativa o "represendirecta"?

domingo, 4 de diciembre de 2011

¿Por qué son invisibles?


Hoy quiero ser su voz, ponerme en su lugar, intentar sentir lo que sienten... imposible. No se puede, todos en alguna ocasión nos hemos sentido invisibles, pero, ¿durante cuánto tiempo? Ellos son invisibles cada día desde que despiertan hasta que duermen, invisibles a los ojos de los demás, como piedras en el camino, de las que simplemente te desvías para no tropezar, pero no son nada más que eso, un obstáculo al caminar.
Sin embargo, son personas, como tú, como yo... que un día tuvieron familia, amigos, un hogar... pero ya no, ahora no tienen nada, ya sólo les queda una manta y un cartón, el cual es su hogar, su cama, sus pertenencias más valoradas, .., no hay más. Miran desde abajo, los demás corremos, miramos escaparates, luces, intentamos no tropezar con ellos, en ocasiones leemos el principio de sus carteles, pero llevamos demasiada prisa o tenemos pocas ganas para leerlos por completo. Nos sentimos en un escalón superior, ni siquiera un escalón, nos sentimos de otro mundo, a veces sentimos pena, otras veces miedo, pero nunca sentimos lo que ellos sienten, lo he intentado, pero... imposible. Lo peor de todo es que creemos que ellos solos se lo han buscado, no sé si habrá algún caso, pero no lo creo, no creo que esa sea la causa. Lo que si que creo es que a cualquiera nos puede pasar, vernos en la calle y no tener nada, no tener a nadie, un cúmulo de circunstancias, un cúmulo de infortunios y pum... desapareces de este mundo y entras en el suyo. Y ahí es cuando empiezas a mirar desde abajo, ahí es cuando el mundo se para, y es la gente la que se mueve, has perdido el tren, y nadie esta allí para ayudarte, para tenderte la mano, ahora eres invisible. Creo que hay que hacer algo, nadie debería ser invisible, pero otra vez la pregunta de siempre: ¿Cómo?