miércoles, 20 de julio de 2011

¿Por qué pensé en este momento?


Hace exactamente 2 años, 1 mes y 20 días que empecé a escribir este blog. Cuando escribí mi primera entrada se me ocurrieron dos cosas: escribiría dos entradas más y me cansaría o llegaría un día como hoy, un día en el que puedo estar un pasito más cerca de mis sueños y es que hoy, 20 de julio de 2011, he sido aceptada en la facultad de ciencias sociales y jurídicas de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid para estudiar el doble grado en ciencia política, gestión pública y periodismo.
La verdad es que lo del periodismo lo había tenido siempre claro, ya sabéis por ese empecé con todo esto y lo de la política también, sin embargo, no pensé en estudiarla como tal, pero cuando descubrí que existía la opción de estudiar los dos grados a la vez supe que estaba hecho para mí.

Y lo cuento aquí porque entre esas dos cosas que podían pasar cuando empecé con todo esto, pasó la segunda, y por aquel entonces ya pensé en este momento, exactamente en lo que estoy viviendo ahora, pensé si lo consigo, si consigo entrar en la carrera que quiero. lo escribiré aquí. Ya han pasado dos años; y no, esto no se ha quedado en escribir dos entradas y olvidarlo. Este blog se ha convertido en mi libreta de viaje, en mi acompañante, en mi confesor, en uno de mis indispensables, por eso necesitaba compartir con él, y con todos los que de vez en cuando os pasáis por aquí que aquí estoy dispuesta a todo, a luchar por lo que de verdad quiero.
Sigo escuchando las voces que me dicen que eso del periodismo esta fatal, que no hay trabajo, pero ya hace tiempo que para mí se convirtieron en murmullos. Por supuesto que me da miedo, el terminar y no conseguir trabajo, pero es lo que deseo y mi sueño desde hace mucho tiempo. Sé que de amor y de sueños no se vive, pero si de esfuerzo y de trabajo y sinceramente creo que todo merece la pena. Tuve mis dudas, tenía derecho a tenerlas no se puede saber lo que quieres para el resto de tu vida en todo momento,pero ya se disiparon y ahora sé lo que quiero. Quiero cambiar el mundo y quiero contar la verdad, algo que no se estila demasiado últimamente. Hace poco leí una frase que decía así: "En tiempos de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario", y ya sabéis atrapadores de sueños que soy una revolucionaria!

viernes, 8 de julio de 2011

¿Por qué respirar?


Me siento rara, de siempre tuve pánico a las alturas, sin embargo, no puedo alejarme de esta terraza de un noveno piso con vistas al mar, la casa está llena de gente, pero yo aquí estoy sola, puedo notar el aire entrando por mis pulmones, puedo escuchar el romper de las olas, hasta puedo sentir su brisa, puedo guardar todo lo que siento en mi memoria para que cuando llegue a Madrid pueda plasmarlo en mi ordenador. En Madrid, ese hermoso lugar, en el que julio se hace un mes insoportable y que tiene de todo menos lo que ahora puedo ver con gran nitidez, la playa. Necesitaba esto, lo necesitaba de verdad, escapar, dejar de pensar, dejar de medir los pasos que doy,dejar de tener el máximo cuidado al andar por miedo a tropezarme porque no tenía ni tiempo para tropezarme.
Aprendí que las cosas se deben hacer por uno mismo, sin pensar en los juicios de los demás, sin pensar que la espera por alguien puede dar su recompensa. Necesitaba tiempo y me lo dí, necesitaba concentración y me la dí, necesitaba esperar y esperé y ahora que necesito locura y despreocupación me doy locura y despreocupación porque la vida es muy corta y con el tiempo aprendes que hay ciertas cosas que no merecen tu tiempo.
Llega alguien, adiós a "mi momento soledad", ahora toca charla algo filosófica sobre la vida en general, sobre el futuro, y unas cuantas risas, todavía puedo oír el romper de las olas y mejor, aún tengo tiempo de escuchar mi respiración, calmada, tranquila, serena, con ganas de disfrutar, con ganas de dejar de pensar y de comerse el mundo. Este es el verano del cambio, la puerta hacía una nueva vida, un momento de decir "hasta siempre" y "hola" a unos cuantos desconocidos.
Tengo ganas de lo nuevo, espero que todo lo vivido me haya enseñado, bueno mejor dicho que lo haya aprendido, porque quiero disfrutar cada segundo, quiero vivir, soñar, reír, caminar, correr, besar, amar, sentir, seguir aprendido, quiero hacer de todo, quiero tener tiempo para todo pero sobre todo para... respirar.